
Benito Mirón Lince *
RETROSPECTIVA 2006 - 2000
UNA VISIÓN HISTÓRICA DE UN PROYECTO ALTERNATIVO DE NACIÓN
AYER, UN "CAMBIO SIN CAMBIO"Es así, con retrospectiva y memoria histórica, como consideramos que hay que ver la actual coyuntura política del país. Para pensar en el 2006 es importante voltear al muy cercano 2000. Año de la transición frustrada y del voto útil que se convirtió en inútil, sobre todo para quienes creyeron que lo más importante de ese momento era sacar al PRI de los Pinos, confiando que solo eso garantizaba "el cambio", sin valorar quien o quienes llegarían al poder y sobre todo sin distinguir que los pregoneros de ese "cambio" representaban y representan los mismos intereses económicos que supuestamente iban a combatir.
Es fundamental, que de hoy en adelante, en el marco del 2006, analicemos los hechos y circunstancias, sobre todo políticas y económicas, que modificaron en cierta forma nuestro sistema político tradicional, dejando no solo intacto el proyecto económico neoliberal y desmedida concentración de la riqueza en perjuicio de la mayoría de los mexicanos, sino que además lo ejecutaron con mayor profundidad.
HOY, POSIBILIDAD DE UN CAMBIO AUTÉNTICOHoy que se vislumbra en el horizonte la posibilidad de un "cambio con cambio", auténtico y trascendental, existe una gran responsabilidad histórica de las fuerzas individuales o colectivas que pueden incidir en ello, solo que hace falta claridad en cuanto a distinguir para qué, cómo y con quienes se puede construir ese cambio, distinguiendo quienes son los adversarios y hasta quienes son los enemigos.
Consideramos que ese cambio es para transformar la realidad socioeconómica y política del país en beneficio de la nación, de la sociedad, de los trabajadores y para ello, se requiere la movilización social con todas las formas de lucha, en una coyuntura en la que la confluencia electoral de todas las expresiones progresistas que son actores en la política nacional, es imprescindible, participando con análisis y valoraciones de las mismas pero sin descalificaciones o sectarismos que nos hagan olvidar la diferencia que debe hacerse entre lo deseable y lo posible y considerando que si bien es cierto, que un objetivo es detener la carrera de "la derecha" sacándola de los Pinos, al igual que se sacó al PRI, el 2006 exige que el "voto inútil", se vuelva útil junto con el de todo el electorado, que impulse un proyecto de izquierda y abra la posibilidad de llevar a cabo el "cambio con cambio" y el inicio de la verdadera transición democrática, en vías de la construcción de un país más justo con un Estado de justicia social.
UNIDAD DE TODOS LOS MEXICANOSTodo hombre y mujer, toda persona consciente, progresista, deseosa de mejorar sus condiciones materiales de existencia, deben participar en este esfuerzo, primero con el convencimiento de si mismos y luego yendo hacia los demás, hacia quienes lo rodean en el trabajo, la escuela, la oficina y en general en todas las organizaciones sociales, No gubernamentales o de cualquier tipo, sindicatos, trabajadores del campo, cooperativistas, empresarios, pequeños o grandes, estudiantes, amas de casa, comerciantes y todos los mexicanos, pero con la idea y la convicción de que se debe y es posible hacer un México con justicia para todos, con la finalidad de unir la hoy dividida República Mexicana.
El papel de la izquierda ahora es llamar a la unidad de todos los mexicanos y edificar esa unidad en la igualdad de derechos y de oportunidades, sin exclusiones, con tolerancia, en el grito de lucha y no en la ignominia del silencio.
RIQUEZA CONTRA POBREZA, REALIDAD EN LA NACIÓNSolo unos cuantos datos muestran con claridad el escenario actual de la nación, la contrastante realidad entre la riqueza de pocos y la pobreza de todos o casi todos y que nos lleva a la necesidad de luchar por la verdadera transformación social y a trabajar por la unidad del pueblo.
Un cruce de estadísticas y datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP), el Banco de México (BM) y la Universidad Obrera de México (UOM), nos arrojan los hechos siguientes:
Existen en México alrededor de 90 mil personas que cuentan con capitales de al menos un millón de dólares cada uno. Siete empresarios mexicanos mantienen el control de 8 de las empresas más importantes del país, esto es, el 6.8% del PIB, que se traduce en activos con un valor de $458,400 millones. 100 firmas que cotizan en la Bolsa incrementaron 110% sus utilidades en el primer trimestre del año que significaron $30,945 millones. Y el 0.23% de la población en México, aproximadamente 237 mil personas, concentra en cuentas bancarias e inversiones en Bolsa casi 3 billones de pesos, equivalente a 40.3% del PIB y 38, 209 veces superior al monto destinado a mitigar los efectos del desempleo.
La deuda pública total creció en menos de una década 236.3%, rebasando los 3 billones de pesos, significando el 43% del PIB. De ésta más de 2/3 partes es deuda interna (63.6%), y se conforma por los compromisos asumidos de manera prioritaria para los rescates bancario y carretero. Solo en los primeros 3 meses de este año por concepto de réditos derivados de ésta deuda, el gobierno pagó 48,582 millones de pesos, 12.4% del gasto público total. De 1995 a la fecha se han destinado $284,505.3 millones por pago de intereses a consecuencia del FOBAPROA. De enero de 2001 a julio de 2004 han ingresado al país por concepto de remesas de nuestros connacionales trabajando en Estados Unidos de Norteamérica 41,477.5 millones de dólares y se han pagado por intereses de deuda externa 42,302.7 mdd.
Entre 1990 y 2003, la participación foránea en la Banca nacional creció 8 mil 900%, quedando actualmente el 90% de la misma en manos extranjeras, de tal forma que el primer semestre de 2004 la Banca extranjera obtuvo más de 18,000 millones de pesos de utilidades, aumentando 49.7% que en el mismo periodo de 2003.
En materia de inversión extranjera directa (IED) queda más que demostrado, que sin una verdadera regulación, no contribuye a nuestro desarrollo interno; según datos del propio Banco de México, nuestro país se encuentra entre los diez mayores receptores de esa inversión; 70 centavos por cada dólar de utilidad se van a los países de origen, básicamente a los EEUU; cifras actualizadas al 2003 revelan que en ese año la IED, descendió en 26% y no obstante ello, el capital remitido a sus países sumó 5,758 millones de dólares, 16% más de los 4.954 millones de dólares del año anterior. Como dato adicional, podríamos señalar que las mayores 500 transnacionales venden el equivalente al 47% del PIB mundial y solo dan empleo al 1.59% de la fuerza de trabajo.
CERO CRECIMIENTO ECONÓMICO Y DESEMPLEODurante años México no ha conocido el desarrollo ni aún el crecimiento económico, pues de 1982 al 2003, se da un insignificante crecimiento del PIB, que se expresa solo en un 2%, mismo período en el que la población económicamente activa (PEA) creció 22,755.186 personas, generándose solamente 8,371,306 plazas, por lo que el desempleo acumulado fue de 15,228,474 personas.
Actualmente tenemos un débil crecimiento del mercado interno, con una demanda deprimida de bienes y servicios, por la ausencia de inversiones productivas, la contención salarial y el creciente desempleo, que alimenta a diario la economía informal; escaso desarrollo tecnológico con poco valor agregado a nuestros productos; acelerada apertura comercial que ha provocado la quiebra de miles de micro, pequeñas y medianas empresas con el consecuente despido de trabajadores; abandono del sector social de la economía y del campo; y, pérdida del 20% del poder de compra de los salarios mínimos y contractuales en los últimos 10 años.
A 43.6 millones de personas asciende la población económicamente activa en México, de la cual está ocupada 42.3 millones y apenas 15.4 millones cuentan con empleo formal y prestaciones, mientras que 26.7 millones trabajan sin ellas; la mitad gana menos de $3,000 al mes; apenas el 10% recibe más de 5 veces el salario mínimo; y, 4 millones de ocupados sin salario. En el 1er trimestre de 2004, las plazas con registro en el IMSS crecieron 0.7% y el empleo informal 4.3%, uno formal por 6 informales; el desempleo abierto afectaba ya en ese período a un universo de 103% superior al que se tuvo al inicio del sexenio.
Así también, por ejemplo, se dan 450,000 riesgos de trabajo cada año con 1500 muertes, 4 trabajadores fallecidos diariamente (en el mundo 2 millones mueren anualmente por riesgos de trabajo y a consecuencia de las guerras 650 mil; de 1980 a 2003, 26 millones ingresaron al mercado de trabajo y solo 7 millones obtuvieron un puesto, 12 millones a la economía informal y 7.2 millones emigraron a los EEUU, sin derecho siquiera a formar parte de las cifras del desempleo; en la actual administración han emigrado más de 400 mil cada año.
FUERZA LABORAL, EL MEJOR ACERVO CULTURALLa lógica del modelo neoliberal nos lleva a una situación que siendo México un país rico en recursos naturales, materiales y humanos existen más de 60 millones de habitantes en la pobreza y pobreza extrema, fracasando este sistema en la satisfacción de las necesidades, al convertir la concentración de la riqueza en una verdadera arma de destrucción masiva y exclusión social.
Ante este panorama, nuestra concepción parte del criterio de que los trabajadores conforman el fundamento sobre el que se levanta, organiza y funciona la economía del país y junto con nuestras riquezas naturales, la fuerza laboral es el acervo cultural más importante de la nación mexicana, más allá del poder del dinero y los capitales extranjeros.
GLOBALIZACIÓN, NEOLIBERAL VS DEMOCRÁTICAA buscar la unidad de la patria debe ser la consigna; a buscar el cambio con cambio, con la inclusión de los todos en lo cultural, lo social, lo político y sobre todo en lo económico. Es por ello que planteamos la importancia de forjar nuestro futuro en base a políticas que corrijan el rumbo actual por el que se conduce al país, con un nuevo proyecto que promueva cambios de fondo que tengan que ver con una visión social y no individual de la economía.
Es preciso combatir el circulo engañoso, la falacia, del mito del neoliberalismo, basado exclusivamente en la economía de libre mercado y la apertura comercial, como única opción para la humanidad, con cambios estructurales que revaloren el papel del trabajo y el rol que debe jugar el Estado en la conducción de la Nación, así como los intereses a los que debe servir y obedecer, instrumentando una política de verdadera distribución de la riqueza mediante el fortalecimiento del mercado interno y la priorización de la inversión productiva sobre la especulativa, que de tranquilidad no únicamente a la gente, que anteponga a la globalización neoliberal, la globalización democrática.
UNA MIRADA A NUESTRA HISTORIADesde luego, el escenario mínimamente descrito con datos y cifras no es nuevo, pero no está por demás lanzar una mirada a parte de nuestra historia para recordar como desde 1810, pasando por 1910, y llegando a la actualidad, los intereses y personajes representantes de los pocos, siempre se han contrapuesto y han combatido a los intereses y representantes de muchos, descalificándolos con las mismas injurias, improperios, señalamientos y acciones para tratar de frenar el avance hacia una patria justa y soberana; lo que hoy vivimos solamente se explica por nuestra historia, por las ideas heredadas por unos y por otros.
Fue en aquellos tiempos cuando Hernán Cortés llegó y sitió la gran Tenochtitlán, defendida por el último de los emperadores aztecas, Cuauhtémoc quien con toda su gente dio una lucha histórica, cuando en realidad se inició la lucha por la independencia de México y que después de 300 años de ignominia, esclavitud y explotación vino a retomar Don Miguel Hidalgo y Costilla en el año de 1810, quien con su lema "El alivio de los Pueblos" expidió desde la Ciudad de Guadalajara los bandos del 5 y 6 de diciembre de ese año que ordenaban la entrega de las tierras a los naturales para su cultivo y la abolición de la esclavitud.
SENTIMIENTOS DE LA NACIÓNCuando José María Morelos y Pavón salta al escenario de la lucha planteaba que se trataba no solo de un movimiento independentista contra España, sino que era más que eso; se trataba de combatir la miseria y el hambre del pueblo, ideas que concreta en el Congreso de Anáhuac, ante el que daría a la luz su patriótico e histórico documento denominado "Sentimientos de la Nación" y que contiene sintetizado su pensamiento en el punto 12 del mismo cuando señala que las leyes deben servir para que "moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto".
Pero al igual que 300 años antes ahí estaba la contraparte, ahí se defendían también los intereses de los menos, de los ajenos a la idea de la patria libre y soberana; los partidarios del virreinato, los Apodaca, los O'Donojú, los que al igual que ahora torcían los conceptos de justicia y Estado de Derecho pretendiendo el engaño al pueblo para conservar sus privilegios. Pero el pueblo organizado y en movimiento no tiene límites para conseguir sus objetivos y fue así que logra su independencia en aquel 27 de septiembre de 1821.
Las aspiraciones de los grandes próceres independentistas, los esfuerzos de los insurgentes contra los realistas y las expectativas de justicia del pueblo, se ven manchados por la llegada al poder de quienes, simulando los intereses que realmente representaban, traicionaron los ideales que le dieron origen a la lucha, encarnados en la persona de Agustín de Iturbide.
Esta etapa histórica también nos recuerda el cambio sin cambio, el cambio simulado para impedir que lo fundamental cambie; al consumarse la independencia de México, al igual que ahora, Iturbide dejó intactas las prerrogativas de que gozaban las clases privilegiadas y los ricos incrementaron su poderío, mientras los pobres aumentaron su miseria; pocos con mucho y muchos con casi nada; como ahora.
1824, PRIMERA CONSTITUCIÓN DEL MÉXICO INDEPENDIENTEFracasando el imperio de Agustín de Iturbide, empieza a surgir un fuerte sentimiento republicano que viene a culminar en la primera Constitución del México Independiente en el año de 1824, con una etapa de dignificación y defensa de los intereses populares a cargo entre otros, de Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero, hasta que aparece en escena de manera importante Antonio López de Santa Anna y trabajando para los intereses de quienes a lo largo de la historia se sientan a la derecha, con lo cual el proyecto de Nación impulsado por el federalismo cambiará al centralismo, al ser sustituida, la Constitución de 1824, por las "siete leyes" de 1836, y por lo tanto, los estados desaparecían para convertirse en departamentos sujetos al poder central. Oscurecida etapa de nuestra historia la vivida durante el santaanismo que entre otras cosas hace que más de la mitad de nuestro territorio nacional quedara anexado a los norteamericanos.
REVOLUCIÓN DE AYUTLA Y CONSTITUCIÓN DE 1857Pero, como todos los gobiernos que no representan dignamente a la Patria y son contrarios a las aspiraciones e intereses de las mayorías, tarde o temprano se les coloca en su lugar, aparecen en 1854 el Plan de Ayutla que marca el inicio de la revolución del mismo nombre, que viene a poner fin a la dictadura personalista de Santa Anna y propicia el fortalecimiento de los liberales, resultando a raíz de ello, la promulgación de la Constitución de 1857 que reivindica nuevamente las mejores causas de nuestro pueblo.
Nueva etapa histórica y nuevos intereses encontrados; a luchar por lo mismo que antes; de 1857 a 1860 se enfrascan en la disputa por la Nación los liberales encabezado por Benito Juárez y los conservadores representados en las personas de Zuloaga y Miramón; los liberales expiden las Leyes de Reforma, las del Registro Civil, la del Matrimonio la de la Libertad de Cultos, destinadas en lo general a diminuir el enorme poder económico de la Iglesia, cuyos intereses representaba los conservadores, logrando finalmente imponerse los liberales, haciendo vigente la Constitución de 1857.
INTERVENCIÓN FRANCESA Y REPUBLICA RESTAURADAPoco habría de durar ese respiro para la Patria cuando a finales de 1861 nos vemos invadidos por Francia, Inglaterra y España, aunque los dos últimos retiran sus expediciones, continuando solamente los primeros, quienes serían apoyados por los traidores antimexicanos para establecer el imperio de Maximiliano de Habsburgo. Apareciendo nuevamente los herederos de los que se sientan a la derecha de la historia en las personas de José María Hidalgo y Juan Nepomuceno Almonte a representar, como ahora, los intereses no del pueblo, sino del imperio y de las pequeñas minorías Para fortuna de la Patria y porque el río de la historia corre irremediablemente hacia abajo, la República es restaurada en 1867.
DICTADURA Y REVOLUCIÓN SOCIALA partir de 1876 empieza a forjarse la dictadura de 35 años, que paradójicamente lleva el lema de "no reelección", encarnada en la figura de Porfirio Díaz.
Una vez concluido su primer gobierno de 1876 a 1880 y con el intervalo de Manuel González, quien presidió la República entre 1880 y 1884, empezó a trabajar a favor de reformas constitucionales que le permitieron a la postre instaurar su dictadura hasta el año de 1911 en que fue derrotado por las fuerzas revolucionarias.
Orden y progreso fue la premisa fundamental de su gobierno, en razón de lo cual todo se justificaba; todo era sacrificable en su nombre hasta la libertad y la vida misma, mucho más la justicia social; la conservación del orden con la ley en la mano; la ley de quien ostentaba el poder; la ley de Don Porfirio.
Cualquier parecido con la actualidad, desde luego, no es ficción ni casualidad, es consecuencia lógica y resultado de la forma de concebir la patria; de heredar los pensamientos e intereses de quienes nos representaron en otros tiempos, cambiando solo las frases, lemas y palabras, pero nunca los objetivos. Antes, "orden" ahora "gobernabilidad"; para aquellos "progreso", para los de ahora "productividad"; para los porfiristas "Ley", para los tecnócratas neoliberales de cuatro colores "Estado de Derecho". En el neoliberalismo todo es sacrificable por la gobernabilidad, la productividad, el crecimiento económico y el "Estado de Derecho", su "emperador" diría el actual ministro de la Suprema Corte de "Justicia" de la Nación; ese concepto de "derecho", en nombre de cual se cometen atrocidades y grandes injusticias como ha ocurrido a lo largo de nuestra historia.
Siempre a lo largo de nuestra historia arriban en el tiempo, gentes que con toda claridad nos muestran que la lucha por la justicia, coloca a esos hombres, ante los ojos de los de arriba, en la "ilegalidad" ganándose cuando menos el calificativo de "delincuentes", siempre la misma historia. Y de nuevo la aparición de los contrastes llegaron, claro, porque tenían que llegar, aquellos que como Zapata, Villa, Madero, Flores Magón y muchos más, contribuyeron a reparar las injusticias de esos tiempos.
DESPUÉS DE LA REVOLUCION HASTA EL VOTO "UTIL"Decíamos que la historia da y la historia quita y fue el caso de 1910, que si bien marca una de las mejores etapas de la vida independiente, también el momento del triunfo fue marcado por la hora de la división entre las fuerzas combatientes de la dictadura porfirista, trayendo como consecuencia en los siguientes años la aparición del hoy Partido Revolucionario Institucional (PRI), que sumergió al país en una vergonzosa y larga noche de descomposición, corrupción, crimen, injusticia, mediatización y pasividad a un pueblo que hoy 2006, busca ya el que puede ser un cambio en serio y no una simulación, una trampa histórica como sucedió en el año 2000, donde "el voto útil" impulsado por la gran campaña mediática, tomo por sorpresa a la mayoría de los votantes, llevando a la silla presidencia a Vicente Fox Quesada, uno de los más genuinos representantes de los grandes intereses de las pequeñas minorías, sobre todo extranjeros, utilizando bien la máscara del cambio, que lo hizo aparecer como el hombre que continuaría abriendo las veredas de la historia; hoy todo es decepción, ahora el "voto útil", se volvió inútil, por hoy ha quedado claro que también él, el Presidente, se sentó a la derecha de la historia.
AGUSTÍN DE ITURBIDE Y FOX, PARALELISMO HISTÓRICOAsí es el ayer, así es el ahora; comenzó a gobernar y pronto empezó a mostrar otros ángulos de su capacidad y reales intereses; empezó a cometer errores y abusos en la administración del país, resultando igual o peor que los anteriores; más pobreza y menos distribución de la riqueza con altos signos de favoritismo a personas y grupos de su equipo y sus sectores preferidos, que por supuesto no eran los de abajo; estaba ya fuera de la realidad de la situación del país, viendo o queriendo ver, lo que de verdad no era, en cuanto a la economía, principalmente; favorece en el reparto del presupuesto a sus compañeros, a costa del beneficio para los de abajo; la dama ataviada con elegantes y caros ajuares; en corto tiempo ya como gobernante, dio muestras, además, de su incapacidad y su política claramente no respondía a los intereses del pueblo, iniciando pronto la decepción y las inconformidades, había protestas en su contra en casi todos los estrados sociales y probablemente hasta en el ejército; la gloria pronto se esfumaba; dejó de ser el centro de la atención pública y empezó a generar un vacío de poder y el país perdía el rumbo del cambio de verdad; quiso el poder y lo tuvo, pero se diluyó entre las nubes de su desvarío, de su ficción; en poco apreció la labor del Congreso, culpándolo de sus males y de los del país; en suma, hasta los que antes lo aclamaron negaron que el hubiese consumado el cambio. No estimado lector, no me estoy refiriendo al actual Presidente de la República C. Vicente Fox Quezada; estoy hablando de Agustín de Iturbide y relatando hechos de su imperio con el que malgobernó este país entre el 21 de julio de 1822 y el 20 de marzo de 1823; su fama fue tan efímera como el voto útil.
En el paralelismo histórico las similitudes entre ambos, como usted pudo leer, son impresionantes y desde luego no pensamos, ni que la historia se repita, ni que se deba a un accidente; simplemente, que cada quien en su época, representó y representa los mismos intereses, los de los pocos por encima de los de los muchos, así que bien podríamos estar hablando del Presidente Fox, por lo que cualquier similitud no es ninguna casualidad sino consecuencia lógica de su desempeño.
Desde Cortés hasta Fox, pasando por muchos otros, si vivieran en la misma época, estarían trabajando por el mismo proyecto, para los mismos intereses del imperio, del imperio del dinero como ahora y del "Estado de Derecho" que tanto defienden.
2006, AÑO DE LA LUCHA POR LOS INTERESES DEL PUEBLOAhora bien, teniendo fresca nuestra memoria, podemos ver con mayor claridad, las razones y consecuencias del "cambio sin cambio" y el hecho de que a lo largo de la historia, la legalidad y el Estado de Derecho han servido a quien está en el poder, para justificar sus acciones y condenar las de todos aquellos que pretenden modificarlos en beneficio de las mayorías; que cuando se ha gobernado para éstas, la ley se acerca a la justicia y adquiere un sentido cuando no ha sido así, el emperador es el Derecho, por encima de aquella.
El verdadero cambio del 2000 ha sido la actitud, la participación de la sociedad en general, que ha salido del marasmo, del silencio de la mediatización en que estuvo metida por mucho tiempo durante la oscura noche del priísmo, de ese partido de estado que tanto daño causó al país y a su gente.
TRAMPA HISTÓRICA, LOS SUCESOS ELECTORALES DEL 2000La alternancia en el poder en México 2000, resultó una trampa histórica que magnificó la necesidad del cambio, aprovechando de manera oportunista el hartazgo de miseria, corrupción e impunidad que experimentaba la ciudadanía, sin tener la oportunidad de profundizar sobre los intereses que representaba el candidato triunfador de la Alianza por el Cambio.
El "cambio" del 2 de julio, debemos verlo en su real dimensión. Distinguir con claridad los diferentes proyectos de Nación hacia el 2006. Es necesario reconocer la equivocación, al no valorar con la debida precisión, los escenarios futuros que conllevaba necesariamente el derrumbamiento del sistema político priísta; el país pudo haberse inclinado hacia la izquierda, sin embargo, cayó hacia la derecha.
AHORA, POR UN VERDADERO RUMBO DE JUSTICIA SOCIALEl cambio político electoral se logró y el mérito principal debemos buscarlo en las luchas de las fuerzas de izquierda y los grandes movimientos sociales, que en las décadas previas dio el pueblo mexicano; es necesario que en el futuro cercano, el cambio que requiere el país tome su verdadero rumbo; es necesario el rescate de las instituciones y la verdadera división de poderes, basada en la legitimidad, hoy ausente, de los mismos; es necesario que el poder legislativo, legisle a favor del pueblo y no de los intereses partidistas y de las minorías, es indispensable un poder judicial con real autonomía, que aplique la ley para el bien de todos, desterrando corrupción y practica de influencias, en el que la Suprema Corte deje de obedecer a particulares objetivos y privilegie la justicia, poniendo el Derecho al servicio de ella y no a la inversa, como hoy se pretende. Es imprescindible un poder ejecutivo fuerte, con capacidad de mando y decidido a trabajar por el establecimiento de un sistema de justicia social.
SETENTA AÑOS DEL PARTIDO DE ESTADO Y LA ESTAFETA AL PANEl PRI se renovó, fiel a su origen violento, delictivo y usurpador, como un Partido Nacional Revolucionario construido en 1929 por el General Calles para imponer a Pascual Ortiz Rubio tres meses antes de la elección, nace con un fraude generalizado para aplastar a la derecha culta y religiosa, pero antinorteamericana, que representaba José Vasconcelos; el día de la elección, Calles suelta sus hordas armadas, intimidan, asesina, se llevan las urnas y tres horas antes del cierre de casillas el gobierno declara el triunfo del candidato oficial, el banquero Lamont invita al Presidente "electo" a visitar los Estados Unidos tres días después de la "elección".
Setenta años después, el PRI se agotó y dejó de servir a la economía neoliberal, pues sus estructuras, métodos y costumbres ya estorbaban y, por otro lado, su desprestigió acumulado era tan pesado que su caída se veía venir y, de hecho, se dio en 1988. En 2000 el PRI y el PAN se dieron la estafeta y en 2006 pueden dársela nuevamente, al fin y al cabo corren por el mismo carril, en el mismo sentido y por supuesto, hacia la misma meta. Pero eso no lo permitiremos. El Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, no solo luchó contra Fox; el PRD, no solo luchó contra el PAN, sino también contra la estructura económica del gran capital nacional y transnacional neoliberal y eso no se midió en su real dimensión.
TRIUNFO DE FOX, TRIUNFO DEL CAPITALAlternancia en el poder, a través de la transparencia en las elecciones que legitimaran al Presidente en turno, que diera garantía a la continuidad de las políticas macroeconómicas en el país, era la aspiración del gran capital y eso, en el 2000, lo garantizaba más Vicente Fox que Francisco Labastida. La alternancia sin cambio y la ausencia de conflicto era la mejore manera de asegurar el proyecto neoliberal. Por ello, afirmamos, que la decisión de respetar la voluntad popular expresada en las urnas, se tomó en Washington y no en los Pinos; en ese sentido, el escenario en el 2006 podrá ser radicalmente distinto; se requerirá para el triunfo de las fuerzas progresistas que esa decisión la tome el pueblo mexicano.
COYUNTURA FAVORABLE EN 2006, PARA DESPLAZAR AL PRIANSi aprendemos de la historia y se actúa en consecuencia, es muy posible que en el 2006 resurjan las condiciones de ofrecer a la ciudadanía una opción de gobierno alternativa, sino es así, estará de nuevo el PRI como "el muerto que vos matasteis goza de cabal salud" y retomará al relevo, sería irresponsable atenerse solamente al historial de asesinatos, saqueos, imposiciones, corrupción e impunidad que delinean la imagen de ese partido, para considerar que está desahuciado de la vida política, recordemos que Marx dijo que el dinero hace erecto al jorobado, virtuosa a la prostituta y al feo hermoso.
Dentro de todo este contexto histórico, en los sectores de centro izquierda, habría que aceptar autocríticamente, que no se estuvo a la altura de las circunstancias, que no se valoraron con precisión los cambios por venir ante la irremediable caída del Partido de Estado, que se permitió que el dinosaurio malherido, cayera sobre la derecha y se desaprovechó una oportunidad para que la caída fuera hacia el otro lado, del lado del corazón para desaparecer por completo y no solo quedara malherido, como ahora, pero no desahuciado; es innegable que la derecha captó mejor su derrumbe y con ello se canceló la posibilidad de que la historia inmediata fuera distinta si a la caída del Partido del Estado se le hubiese agregado la ascensión al poder de la izquierda y, no obstante ello, seguramente en el 2006 se abrirá otra coyuntura favorable, pues el país no puede seguir perdiendo años en perjuicio de la mayoría de los mexicanos, pero será necesario impedir que, como en el 2000, la derecha PRI " PAN, consiga disfrazarse de centro y a la vez evitar que a su vez, la izquierda salga también disfrazada de centro, pues en ese escenario podría repetirse la historia en cuanto a que el ciudadano quedara impedido de diferenciar los proyectos y ganar de nuevo no el mejor programa de gobierno sino de mercadotecnia, por ello en esta coyuntura habrá que mostrarse como una clara alternativa de izquierda que tenga como principio fundamental, la justicia social, la repartición equitativa de la riqueza y la defensa de la soberanía nacional.
PROMESAS DEL GOBIERNO DEL "CAMBIO", UN FIASCOEl gobierno del "cambio", ha resultado un auténtico fiasco echando por la borda la posibilidad histórica de la verdadera democracia y la esperanza de avanzar por el camino de la justicia social. El panorama del "voto útil" ha sido: "ni peces gordos" en la cárcel, ni crecimiento económico, ni generación de empleos, ni computadoras para escuelas, ni distribución de riqueza, bueno, ni changarros ni vocho, pero desde luego no podía ser de otra manera, ya que con todo y sus promesas, el Presidente Fox, representa al modelo neoliberal.
BASES DE UN PROYECTO DE NACIÓN ALTERNATIVOPanorama y futuro desalentador si seguimos por el mismo camino, un deterioro cada vez más grave de las condiciones laborales y de vida de millones de personas, del campo y las ciudades.
La actual coyuntura que se vive en México, particularmente del año 2000 a la fecha, se ha caracterizado por la ausencia de crecimiento económico, cierre de empresas, creciente desocupación, que ha hecho que en estos años se estén dando las tasas más altas de desempleo abierto y como consecuencia, pérdida del poder adquisitivo del salario, disminución del nivel de vida de la mayoría, pobreza y muchos males más ocasionados por la injusta distribución de la riqueza y la falta de oportunidades para generarla.
La tarea de hoy, es cambiar precisamente ese modelo económico y derrotar el mito de que la humanidad no tiene otro camino más que el de la globalización neoliberal y la economía de libre mercado; requerimos un cambio de fondo, con una visión de estado y enfoque diferente al actual; que cambie la mentalidad individualista de los tecnócratas promotores de la globalidad neoliberal, por una mentalidad basada en la equidad, cuya finalidad sea, no solo la productividad, sino la justicia social, mediante una verdadera distribución de la riqueza, que privilegie el mundo de la satisfacción de las necesidades, sobre el mundo del lucro y la ganancia desmedida; el capital productivo, sobre el dinero especulativo; la globalización democrática, sobre la globalización neoliberal.
Es necesario tener claro y estar convencido, que no es el vacío de poder que ha generado el actual Presidente de la República, o los muchos errores de incapacidad exhibidas por el mismo y su "gabinetazo", lo que ha propiciado la actual situación económica en el país, que si bien contribuyen a la descomposición que se está dando en lo político, lo económico, lo social y hasta en su imagen personal, no son la causa real de tales males; la verdadera razón está en el fondo, no es un asunto coyuntural de habilidades personales para gobernar, o de buenas voluntades, sino de aplicación de un modelo que no es para responder a las necesidades de las mayorías, por el contrario, que supedita éstas al beneficio de los menos.
IZQUIERDA Y CAMBIO SOCIALSe requiere para iniciar el cambio un pensamiento diferente, una visión de izquierda, que se proponga cambiar el papel del estado neoliberal, para que su esencia sea crear las condiciones necesarias para la distribución de la riqueza, que mire hacia el mercado interno, privilegiando la inversión productiva antes que el capital financiero, que haya apoyo decidido al campo, a la micro, pequeña y mediana empresa y, al sector social de la economía, combatiendo con todo a la corrupción, que termine con la apertura indiscriminada a los productos extranjeros, que proteja la soberanía y la industria estratégica del país, que reparta, no solo la riqueza, sino las oportunidades de crearla y sobre todo, que su objetivo sea el bienestar de la gente.
Es de vital importancia por parte de quienes están en la idea de impulsar un proyecto de izquierda, evitar y desde luego, provocar cualquier confusión en cuanto a los principios que deben defenderse, distinguiendo con toda claridad cuando se trata de asuntos coyunturales o estratégicos, así como de la intención y finalidad de las alianzas que hay que impulsar en cada momento determinado.
No podemos dejar de tomar en cuenta que hacia el 2006, lo que está en juego, son dos proyectos completamente distintos de nación; no podemos cometer errores o caer en la inocencia histórica, pensando que los que han servido toda su vida a intereses contrarios al pueblo, puedan cambiar repentinamente de bando.
ESTRATEGIA ORGANIZATIVA Y ALIANZASAl 2006, en una estrategia consecuente, se debe llegar con un candidato único, fuerte e inclinado a la izquierda, con un proyecto definido de nación, y que tenga el mejor posicionamiento social, trabajando desde abajo y surgido de la participación de la gente y de los trabajadores. Un candidato que evite repetir la trampa histórica del cambio sin cambio que se dio en 2000 y se pueda avanzar en el cumplimiento de las expectativas de la mayoría de los mexicanos.
Hay momentos de escribir la historia y momentos de hacerla; hoy puede México empezar a construir su nueva historia y ya podrán venir otros a escribirla, pero debe tenerse en cuenta que si bien las condiciones históricas están dadas para el verdadero cambio, esto no sucederá fatalmente en el 2006; es necesario propiciarlo con todo, sobre todo impulsando la unidad de las fuerzas progresistas que deberán dejar a un lado las diferencias de grado en cuanto a lo que se considera de más o menos izquierda, comprendiendo que en todas las historias de los pueblos se han utilizado muchas y diversas formas de lucha, pero, que hoy por hoy, la electoral es la prioritaria y la que nos brinda la oportunidad de infringir una gran derrota a la derecha y a los enemigos del verdadero cambio; tal vez para muchos el 2006 no da todavía la oportunidad plena de hablar de un cambio de verdad, pero, aún en ese supuesto, no se puede negar, que si podría significar un revés para las fuerzas conservadoras y un importante avance para los progresistas; solo hay que recordar la historia; ver el 2006, como un proceso histórico en busca de identidad, es fundamental para la Patria.
En su momento, hay que decidirse a eliminar las estructuras heredadas del régimen autoritario; el pueblo, en el 2000, votó por ello, votó por la ruptura con el viejo régimen y sigue esperando respuesta; si eso se hace, el nuevo Presidente en el 2006 gozará de un apoyo popular enorme y podrá responder a las expectativas de la mayoría de los mexicanos.
A LUCHAR TODOS LOS MEXICANOS, LA CAMPANA HA SONADOActuar con el apoyo del pueblo y en defensa de sus intereses, hace posible cualquier quimera. Hay que imponer el proyecto sobre muchos intereses, que en nombre de la democracia estarán hablando del autoritarismo del nuevo gobierno amenazando con sus ya conocidas tácticas de tratar de infundir temor a la gente; con el respaldo del pueblo, fracasarán.
El poder se ejerce o se deja; la Patria pierde o gana, dependiendo de quien lo representa; la historia es la que juzga. Los hombres que a lo largo de esta lo han sabido ejercer, dígase Morelos, Hidalgo, Guerrero, Juárez, Lerdo, Zapata, Villa y Lázaro Cárdenas, por mencionar solo unos cuantos, son los hombres que trascienden; son quienes dejan huella profunda y son actores en la obra que construye y cambia las naciones; son quienes resisten los afanes "democráticos" de los que en realidad buscan que nada cambie, para beneficio de sus propios intereses, al cobijo del régimen en turno, que en cada momento histórico deja de representar los altos fines que la nación les demanda.
La campana ha sonado, la Patria está en juego; la derecha está en su papel: detener el cambio por todos los medios posibles e imposibles a su alcance. La izquierda debe tomar el suyo, sin pruritos democráticos ni contemplaciones, al lado del pueblo y con disposición y sin temor al sacrifico. "Y el pueblo" El pueblo continuará luchando para ver como conmemora el 2010, pero recordando 1810 y 1910.
*El autor es abogado de profesión, ex Diputado Federal por el Partido de la Revolución Democrática y actualmente Subsecretario de Trabajo y Previsión Social del Gobierno de la Ciudad de México. El presente trabajo se elaboró en los meses de octubre - noviembre de 2004.