
Red de Izquierda Revolucionaria.
SOBERANÍA NACIONAL Y GLOBALIZACIÓN.
I. DEL NACIONALISMO BURGUÉS AL NEOLIBERALISMO GLOBALIZADOR.
En el inicio del desarrollo de las sociedades capitalistas, fue necesario impulsar el Estado Nación, como la forma de control político y social de las nuevas sociedades nacientes así como para delimitar los marcos de explotación para las burguesías nacionales. El fortalecimiento de los Estados Nacionales, llevo de la mano la regulación de la explotación, en condiciones distintas pero siempre adversas para las grandes masas poblacionales.
Sin embargo, el desarrollo de las nuevas revoluciones científico-tecnológicas, la sobreproducción de capitales y el desarrollo de potencias imperialistas mundiales, llevo al capital a crear los grandes feudos imperiales, con zonas de dominio en las que se partió el mundo, repartido entre las principales potencias mundiales. La redefinición geopolítica mundial, se llevó siempre, de la mano de guerras de conquista y neocolonización.
En aquel momento el mundo estaba polarizado entre dos grandes referentes mundiales, por un lado el bloque socialista y por otro el mal llamado “mundo libre”. Sin embargo, a inicios de la década de los ochenta, las condiciones se fueron gestando para la creación de un mundo unipolar, de la mano con una derrota histórica de la clase trabajadora mundial y un retroceso del que aún no nos hemos logrado reponer. En este inicio de los ochenta, se empieza a implantar de manera más general, el que finalmente sería el nuevo rostro del capitalismo mundial, y que se habría ensayado previamente en el Chile de Augusto Pinochet, el Neoliberalismo, como una forma aún más salvaje de la explotación mundial. En un lapso de diez años se conjuga un factor decisivo en este escenario mundial, la caída del bloque socialista y la creación de un mundo prácticamente unipolar. Los grandes jilgueros del neoliberalismo anunciaron el final de la historia, el término último del desarrollo de la humanidad y el fin de las ideologías.
Con esto se crearon las condiciones propicias para avanzar en una ofensiva en contra de los explotados del mundo y globalizar así las condiciones de inmundicia propuestas como pilares para el desarrollo humano.
Todo este proceso enfrentaba un obstáculo que había que abatir, los Estados Nacionales, mismos que en un inicio habían servido como un pilar para el desarrollo de las economías capitalistas, hoy se habían convertido en una barrera que tenía que vencer el mercado mundial que no podía desarrollarse únicamente dentro de las fronteras del Estado en el que habían iniciado su acumulación de capitales. El capitalismo se había ido dotando a sí mismo de los instrumentos necesarios para enfrentar este nuevo proceso histórico. A partir de la segunda guerra mundial se fueron creando diferentes instancias reguladores, las cuales han ido perfeccionando rumbo a sus propios intereses los grandes empresarios y las potencias mundiales. Surgen así la Organización de las Naciones Unidas, comparsa de muchas de las mayores aberraciones de la historia moderna de la humanidad; la Unión Europea como un megabloque de integración multinacional en un extenso sentido de la palabra; la Organización de los Estados Americanos, como el justificante del dominio hemisférico ejercido por los Estados Unidos sobre el resto del continente; el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, junto a la más reciente Organización Mundial de Comercio, como reguladores del intercambio comercial mundial, y garantes de las libertades comerciales para las grandes oligarquías mundiales y las potencias nacionales que las amparan.
Así, el neoliberalismo, la globalización, construyen un escenario con Estados Nacionales más o menos sólidos en cuanto a las potencias imperiales que dictan las relaciones mundiales y que sacan provecho de las mismas, y a las cuales pertenecen los principales oligopolios financieros del mundo, y por otro lado Estados Nacionales débiles en lo que tiene relación con los países dependientes o neocolonizados de la etapa actual del capitalismo salvaje, los cuales son regulados y dirigidos por acuerdos económicos internacionales así como por las herramientas creadas por las potencias para este fin y que supuestamente regulan las relaciones internacionales.
Por otro lado, la geopolítica mundial se ha dividido en tres grandes megabloques, con sus respectivos feudos de explotación mundial. El bloque que propicia, por sus condiciones históricas, un desarrollo más homogéneo entre sus componentes es la Unión Europea, que busca un desarrollo más o menos integral en cuanto al crecimiento de todos los componente de su bloque de control, pero subsistiendo con la proliferación de una explotación ejercida hacia fuera se sus fronteras en su países dependientes directos, como es el caso de las inhumanas condiciones de vida de los pobladores del continente africano, en mucho víctima y pilar del desarrollo europeo.
Se encuentra también el bloque asiático, el cual propicia condiciones de explotación extrema entre sus trabajadores y ha desarrollado una industria basada en dos grandes plataformas, por un lado el desarrollo de la maquila de productos que comercializan a bajo costo y por otro lado el representar la punta de vanguardia de la nueva revolución científico-tecnológica basada en el desarrollo de la informática y los sistemas operativos.
Por último, el bloque más simiesco y salvaje que existe en este escenario geopolítico mundial es el que encabezan y hegemonizan los Estados Unidos de Norteamérica, quienes vienen imponiendo, no sólo a su bloque, sino al mundo entero, condiciones de opresión extremas. Estados Unidos sustenta su poderío en su desarrollo económico, su fuerza militar y su control sobre los organismos de regulación internacionales. En este escenario, los países del tercer mundo, incluida toda América Latina, se encuentran condenados, en el nuevo reparto mundial del trabajo, a ser proveedores de mano de obra barata y materias primas.
Para poder conseguir estos objetivos, los países dependientes han venido siendo obligados (con la complaciente participación de sus burguesías nacionales y su clase política interna) a adoptar en su interior las políticas dictadas por los organismos financieros internacionales, retirando al máximo cualquier intervención del Estado Nacional en la economía y los procesos económicos y adoptando políticas de apertura a lo que se ha llamado “libre comercio”. En este escenario es donde podemos enmarcar la insistencia del gobierno entreguista de Vicente Fox Quesada, en alianza con los empresarios nacionales y miembros de la clase política tradicional nacional, para que se puedan implementar las llamadas Reformas Estructurales, las cuales no representan otra cosa sino la profundización de las medidas neoliberales en el país con la consecuente subordinación de nuestra nación ante los intereses de las potencias económicas mundiales.
Sin embargo, contradiciendo su propio discurso, plagado de llamadas a la profundización de las libertades y en especial de la libertad para el tránsito de mercancías y flujo de capitales, e invitando a la desregulación del comercio interno, llamando a una competencia sin apoyos, las grandes potencias mundiales adoptan medidas proteccionistas hacia su comercio interior, como es el caso del los subsidios al sector agrícola de los Estados Unidos, otorgados por el gobierno de este país a sus productores. Además, las medidas de eliminación de fronteras para el tráfico de mercancías contrastan marcadamente con el recrudecimiento de las intensas medidas de protección en las fronteras para impedir el libre tránsito de seres humanos; en todos los países desarrollados se libra una guerra permanente en sus áreas fronterizas para impedir la entrada a millones de migrantes que, ante la carencia de oportunidades en sus lugares de origen, buscan alternativas en países más desarrollados, sin embargo, las potencias mundiales están concientes de que les conviene más explotar la mano de obra de estos obreros en sus lugares de origen, donde los salarios son menores al igual que sus derechos laborales, que adoptarlos como parte de la mano de obra de estos países más desarrollados.
II. LOS “ACUERDOS DE LIBRE COMERCIO”.
Así pues, la forma de afianzar los dominios geoestratégicos por parte de las superpotencias es a través de la firma de “acuerdos de libre comercio”, los cuales, contradictoriamente con su nombre, no son firmados por el acuerdo entre las partes, sino por la imposición de los más desarrollados, tampoco albergan en su interior ninguna libertad, salvo la legalización de la libertad de imponer una explotación global y menos son acuerdos comerciales, únicamente, ya que por encima de esto imponen una serie de medidas, políticas, económicas y sociales que en la vía de los hechos representan mejor las nuevas formas del colonialismo actual.
En este sentido, los Estados Unidos, son la potencia especializada en firmar los acuerdos más desventajosos para las partes con las que los suscribe. Actualmente, un fantasma recorre al continente y es el fantasma del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), estrategia del gobierno estadounidense para afianzar de una vez por todas su dominio sobre del continente. El ALCA a su vez descansa sobre tres pies, fundamentalmente, el Plan Puebla Panamá (PPP), el Plan Colombia, y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Es por ello que hoy México debe jugar un papel trascendental en la lucha en contra del ALCA, acuerdo que sometería aún más a los pueblos de América Latina. México cuenta ya con la no grata experiencia de haber vivido ya 10 años bajo el yugo del TLCAN, lo cual ha traído a la postre la casi destrucción de la industria nacional, el estado prácticamente desértico del campo mexicano, condiciones laborales cada vez más desfavorables para nuestros trabajadores, aumento en la tasa de desempleo, pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, caída libre en los salarios de nuestro pueblo, el incremento de empleos temporales y sin garantías sociales en maquiladoras transnacionales mientras desaparecen los empleos estables.
A pesar de todo lo anterior, todavía hay compañeros de lucha que se atreven a plantear como propuesta política ¡la renegociación del TLCAN y la eliminación de algunos de los artículos más nocivos de éste! No nos dejemos engañar, esta propuesta solo beneficia a algunos sectores de las burguesías nacionales, para tratar de competir en el mercado global y nos somete a condiciones similares de explotación, solo que ahora en manos de connacionales. Lo único que podemos aceptar como propuesta política es la eliminación por completo del TLCAN y el rechazo al ALCA así como a sus partes integrantes PPP y Plan Colombia. En su lugar, hoy en día se ha venido construyendo un polo alternativo al neoliberalismo, encabezado por Cuba y Venezuela y con la participación de gobiernos progresistas en Brasil y Argentina, así como recientemente Uruguay. Se han venido generando propuestas alternativas al ALCA, que proponen una globalización más integral e igualitaria, por un lado esta la propuesta que encabezan Brasil y Argentina de integrar al Continente en el fortalecimiento del MERCOSUR como un polo de resistencia frente a los Estados Unidos y por otro lado se encuentra la propuesta conocida como ALBA (Alianza Bolivariana para las Américas) escrita por el gobierno Venezolano, buscando integrar de una forma mucho más social a los países latinoamericanos en una propuesta más concreta y actual del sueño plasmado por grandes libertadores del continente como Bolívar, Martí o el Che. Todas estas propuestas, y algunas otras que existan o vallan surgiendo deben ser socializadas entre el movimiento social del continente, pero también y fundamentalmente entre las masas de explotados que enfrentan esta oleada neoliberal.
Es fundamental lograr que las masas del continente, y en nuestro caso, las mexicanas, logren insertarse de lleno y de manera participativa en las luchas política que les competen. La desinformación y la inmovilidad de las masas son dos herramientas de primer orden para el neoliberalismo en la firma de múltiples acuerdos comerciales contrarios a los intereses populares, los cuales son firmados a espaldas de lo pueblos, quienes van conociendo los contenidos de los mismos cuando comienzan a sentir en carne propia las miserias producidas por lo aprobado. Este es el caso del TLCAN, el cual fue aprobado sin que ni siquiera los diputados que en ese momento votaron por aceptarlo conocieran a detalle el acuerdo y este será el caso del ALCA en el caso de que las organizaciones sociales democráticas y de izquierda no metamos a la gente en el proceso.
III. EL NEOLIBERALISMO Y LA PÉRDIDA DE IDENTIDADES NACIONALES.
Uno de los mecanismos principales que emplea el neoliberalismo para poder controlar a las masas alrededor del mundo es el arrebato de sus identidades nacionales, la pérdida de las raíces culturales de los pueblos. La lucha ideológica debe ser un factor de primer orden dentro de las luchas políticas altermundistas. El gran aparato económico mundial ejerce un control férreo sobre las masas a través de su superestructura ideológica, la gran maquinaria del Estado y la gran maquinaria global se conjugan para jugar sus cartas a favor del sistema imperante, medios de comunicación masiva se convierten en grandes jilgueros del neoliberalismo, las películas de Hollywood, son utilizadas como propaganda política e incluso son supervisadas por asesores de la Casa Blanca y el Pentágono. Las series norteamericanas, difundidas con gran éxito mediático en el mundo entero propagan el “american way of life” como la máxima aspiración de vida de los seres humanos. El control por parte de la superestructura ideológica neoliberal se hace extensivo a través del dominio de las instituciones educativas, en las cuales cada día más se alteran los planes y programas de estudio, desapareciendo incluso algunas materias que podrían ayudar a sustentar científicamente las críticas al sistema. Cabe mencionar por ejemplo en México la última y aberrante mutilación a los planes de estudio de secundaria, eliminando entre otras cosas las raíces culturales y la historia prehispánica de nuestro pueblo.
Así, la población mundial se ve sometida a un bombardeo ideológico constante tratando de arrebatarles sus contenidos socioculturales y buscando imponer una cultura global: la cultura de la mercancía, la cultura del consumo.
Cuando la sociedad adopta el valor del dinero como el valor primordial se empieza a generar un proceso de descomposición, de enajenación social, sin embargo, mientras el individuo logre adaptarse, integrarse a los estereotipos sociales, recibe como un satisfactor el reconocimiento de la sociedad, lo cual convierte el problema en una tarea de primer orden. De allí la necesidad de generar una política unitaria de las principales organizaciones sociales que atienda la lucha ideológica con el mismo ahínco que se atienden las cuestiones gremiales, o de gestoría. Proponemos la creación de un órgano político de masas que penetre a la estructura social nacional, reivindicando nuestra identidad nacional y difundiendo una política antineoliberal. Proponemos también que dicho órgano tenga un consejo editorial amplio, integrado por representantes de las organizaciones que participamos en este Diálogo Nacional, el cual se encargue a lo inmediato de emprender esta lucha en la que llevamos un largo terreno de desventaja.
IV. LA POLARIZACIóN DEL MUNDO NEOLIBERAL.
Curiosamente, desde la creación del mundo unipolar, la sociedad se ha polarizado más que en toda su historia. La distribución de la riqueza jamás había sido tan exorbitantemente desigual, creando una camarilla de mil super ricos mundiales, que poseen en sus riquezas personales un mayor capital que el de muchísimas naciones juntas.
Sobre estas condiciones concretas se pretende apelar a la libertad de comercio y a la libertad de competencia como dos libertades básicas del neoliberalismo, de la globalización. Sin embargo, se olvida que de manera concreta es imposible generar la libertad de comercio o competencia si no existen las mismas condiciones para competir.
Por citar un ejemplo de la cotidianidad mundial, no podemos someter a la libertad de competencia a Wall-Mart con las tienditas de la esquina de las colonias populares. Es imposible suponer siquiera que se puede competir en un estado de igualdad cuando las condiciones concretas son completamente distintas. Así el neoliberalismo va desapareciendo a las industrias nacionales ante la competencia desigual con las principales transnacionales, las que por su capacidad pueden ofrecer otro tipo de costos de sus mercancías a la población.
Sin embargo, de poco sirve la baja de los costos si aumenta el desempleo y con esto la incapacidad de compra. Además, el ofertar precios más bajos, incluso por debajo de los costos de producción, es una herramienta de los poderosos para quebrar las empresas nacionales y transnacionales que le generen competencia y así dar paso al establecimiento de monopolios, que, una vez teniendo el control del mercado en sus manos, fijan entonces los costos que mejor prefieran.
V. LA CRISIS DEL NEOLIBERALISMO.
a) La crisis económica neoliberal.
En la actualidad se enfrenta una crisis general, estructural, del modelo neoliberal.
Desde finales del año 2000, todos los indicadores económicos indicaban una tendencia a la crisis económica global. Cuando cayó el bloque socialista, los teóricos neoliberales habían anunciado el surgimiento del mundo unipolar, el fin de las ideologías, el fin de la historia, y con ello, también, el fin de las crisis económicas en el mundo. Por ello, al perfilarse con toda claridad una crisis económica mundial, que además apunta a ser una crisis estructural que solo podría compararse con la de 1929, los economistas de papel, surgidos en las principales Universidades afines al sistema apuntaron que se trataba únicamente de una recesión, suavizando el lenguaje y buscando despreocupar a la opinión pública general y por otro lado dar una margen para buscar válvulas de escape, salidas que les permitieran evitar la debacle.
En este escenario es como se producen dos factores que ayudan a flotar es esta agua turbias a las principales economías mundiales, por un lado, el surgimiento (fortalecimiento) de la economía asiática como una economía emergente. El otro factor, fue el ataque del 11/09/01 a las Torres Gemelas del World Trade Center y al Pentágono. Curiosamente, este ataque, abrió la puerta a una de las principales salidas que tiene el Capital, históricamente, cuando ha enfrentado crisis económicas, la economía de guerra. En estos momentos ya para nadie resulta descabellada la idea de pensar en la posibilidad de dicho atentado fuese orquestado desde altas esferas del gobierno estadounidense para así poder justificar las nuevas guerras de conquista y expansión, que les permitieran abrir nuevos mercados y al mismo tiempo acelerar las ventas de arsenal bélico a gran escala, retomando un mercado que es de los principales en la economía yanqui y en la economía mundial.
Sin embargo, el estudio científico de la economía nos lleva a concluir que la sobreproducción de capitales, factor inherente de la sociedad capitalista, y sobre todo de la actual fase neoliberal del capital, llevará inevitablemente a una crisis económica profunda, la cual ha sido postergada por los “remedios caseros” de la economía, que sin embargo, son incapaces de curar de manera contundente el cáncer que enfrenta esta sociedad de consumo.
Hoy en día, nuevamente, se habla de reseción de las economías mundiales, lo cual no puede ser traducido de otra forma que una crisis en las relaciones entre producción y distribución de mercancías.
b) La crisis política del neoliberalismo.
El neoliberalismo enfrenta también una profunda crisis política, esto es, además de la crisis en la estructura económica que los sustenta y le brinda viabilidad, el neoliberalismo enfrenta una crisis de control en su superestructura de control sobre las sociedades mundiales.
Por un lado, en todos los países del mundo se vive una crisis profunda en los sistemas de la democracia burguesa, México no es la excepción. Los partidos políticos oficiales, en sus respectivos países, sean de derecha, centro o izquierda, se encuentran profundamente desprestigiados en su gran mayoría, y son vistos como una clase política enquistada en los espacios de representación popular, para usufructuar desde allí las mieles del erario público. Quienes se dedican a la política desde los partidos institucionales, funcionales al sistema, son vistos en muchos casos como uno de los sectores más parasitarios de esta sociedad, ya de por si bastante repleta de parásitos.
En este escenario la vía electoral es cada día más abandonada en la mayoría de los países del mundo, llevando consigo a un número tremendo de abstencionismo que retira legitimidad a muchos de los gobiernos neoliberales, pero incluso, con todo y el abstencionismo, otro fenómeno importante en los sistemas electorales es la abundancia en la maquinación y ejecución de descarados fraudes electorales que arrebatan del poder a gobiernos surgidos de la mermada voluntad popular, lo cual a su vez es un abono importante para la abstinencia de quienes sienten que, a pesar de todo, su voto difícilmente será tomado en cuenta, y mucho más difícil será que logre cambiar las cosas.
Sin embargo, también las masas en algunos lugares del mundo han visto en los sistemas electorales burgueses, que fueron creados para su dominación, la herramienta que puede ser arrebatada al opresor para avanzar en la obtención de la libertad. Como cuando los pueblos se han levantado en armas, arrancando sus armas al ejército del tirano, para con ellas mismas hacer sus luchas de liberación, hoy un sin número de sociedades en el mundo empiezan a ver en las elecciones (e incluso en algunos de los partidos del sistema) armas que pueden ser utilizadas en las luchas por su liberación. Así se han ido creando, sobre todo en América latina, diferentes frentes sociales, capaces de aglutinar a amplias capas poblacionales y ofertarles una opción electoral que les permite contraatacar. Es este sentido, quienes han logrado aglutinar en Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay, Ecuador y otros países del continente, a las masas explotadas, para derrotar, o al menos combatir en las urnas al neoliberalismo, son aquellos actores sociales que ofertan de manera abierta proyectos alternativos al neoliberalismo y, que en muchos casos, van cargados de altas dosis de contenidos nacionales, de rescate a las identidades, valores y propiedades de los pueblos.
Por último, en esta crisis mundial de las estructuras neoliberales podemos observar la proliferación de las luchas altermundistas. Como por un fantasma que clama por sociedades más justas, los líderes de la globalización son perseguidos en cualquier lugar en que se reúnan a ponerse de acuerdo en el reparto del mundo y a definir sus nuevas políticas de explotación por movimientos sociales mundiales que se han organizado y que identifican en ellos al enemigo principal.
En las últimas cumbres económicas mundiales, los gobiernos de la globalización se han visto imposibilitados a imponer sus acuerdos, ya que por un lado, han logrado establecer importantes alianzas los gobiernos progresistas del mundo, para hacer frente al bloque hegemónico y por otro lado, las movilizaciones callejeras han puesto en jaque alas cumbres, con sus mecanismos de protesta, organización, discusión, y sobre todo, creación de propuestas alternativas.
Por último, la expresión más avanzada del movimiento antineoliberal mundial la podemos observar en los Foros Sociales Mundiales, o Regionales, que se han venido creando como espacios de discusión, intercambio de experiencias, y construcción de propuestas alternativas al neoliberalismo, desde la visión de la lucha social y en la perspectiva de crear sociedades más equitativas.
Como un reflejo sintomático, de esta descomposición ya inocultable de la propuesta neoliberal, están las declaraciones de varios funcionarios de los más importantes en el Banco Mundial (una de las estructuras más representativas del neoliberalismo y de la sociedad globalizada) en el sentido de que el neoliberalismo se encuentra ya agotado.
c) La crisis estadounidense, como referente directo del control neoliberal en América Latina y México.
Como mencionábamos a lo largo de este punto, el mundo neoliberal por completo se encuentra sumergido en una crisis sistémica, profunda, de muy difícil salida, y donde las masas mundiales encontramos condiciones más que favorables para poder transformar de raíz nuestra realidad. Sin embargo, resulta muy interesante analizar que uno de los lugares en que se expresa con mayor claridad la profundización de estas contradicciones es en la mayor potencia del neoliberalismo, los Estados Unidos.
Por otro lado, al ser, en el reparto geopolítico mundial, los Estados Unidos quienes controlan de manera más directa las condiciones de vida de América latina y de México en particular, es indispensable que lo analicemos de manera particular.
c.1) Crisis económica estadounidense.
Los Estados Unidos se encuentran en una profunda crisis económica desde finales del año 2000, la cual ha sido provocada por muchos factores, entre ellos, la sobreproducción de capitales y el tremendo déficit fiscal que enfrentan en su interior. Esta crisis toco fondo con la quiebra de algunas de las principales empresas estadounidenses como Enron y World Com.
Como tenía muchos años que no se observaba, la bonanza del sueño americano se enfrenta con la pesadilla representada por la realidad neoliberal. El pueblo estadounidense enfrenta una severa crisis de desempleo y son millones las familias que viven para pagar sus cuentas bancarias.
A lo exterior, Estados Unidos cada vez se ve más incapacitado de competir por un lado con la integración y el megabloque que representa la Unión Europea, y por otro lado, con la capacidad de maquila y la innovación científica y tecnológica del bloque asiático.
Ante estas penurias, Estados Unidos recurrió a la política bélica como posibilidad de enderezar el barco en lo económico, sin embargo, Irak cada vez parece más un callejón sin salida que, además, no provoco los efectos reactivadotes que esperaban los asesores de la Casa Blanca. En este escenario, retoma importancia estratégica el poder apuntalar el ALCA como una válvula de escape a los problemas que enfrenta el imperio. De allí deriva también la importancia de la atención que pongamos en que dicho proyecto no logre concretarse, pues significaría el crecimiento de nuevo del imperio, a costa del sometimiento de quienes hemos padecido por decenios los estragos de su hegemonía.
c.2) La crisis política estadounidense.
Como consecuencia de la salida bélica adoptada por el gobierno estadounidense para el conflicto económico que afronta, la administración de George W. Bush, se encuentra profundamente debilitada a lo interior y a lo exterior de sus fronteras. Pocas veces en la historia de la humanidad, un mandatario había logrado acumular tanto rechazo en la escala mundial y tan poco respaldo a lo interno. Sin embargo, a pesar de ello, George w. Bush, logró lo que a su padre le fue imposible, la reelección.
Esta reelección en el cargo más importante en la actual política mundial se debió, entre otros muchos factores, al imperio del miedo propiciado hacia adentro de sus fronteras en donde la administración actual se ha encargado, a raíz del 11/09/01, de infundir en su pueblo la idea de la vulnerabilidad a un ataque terrorista y la necesidad de imponer una política lo más dura posible para poder abatir este peligro latente.
Otro factor importante es observar el actual incremento en la lucha política interna en los Estados Unidos, probablemente desde la guerra de Vietnam, EU no había enfrentado una ola tan grande de protestas internas, y que al mismo tiempo iban sincronizadas con protestas multitudinarias contra sus intereses alrededor del mundo. Gracias al desarrollo de los medios de comunicación que pueden tener a su alcance las organizaciones revolucionarias. Podemos casi afirmar que la administración de Bush tiene el dudoso honor de ser, en la historia, la que logro convocar en un mismo momento a una mayor cantidad de seres humanos para protestar en su contra.
Otro factor que revela la crisis política que enfrenta el imperio es la carencia de acuerdos en las últimas reuniones de la OMC, e incluso de otras instancias de definición mundiales, entre otras muchas, por ejemplo podemos recordar como EU, tuvo que lanzarse a la aventura iraquí sin el consenso de la ONU, donde ni siquiera se atrevió a someterlo ante su inminente rechazo.
c.3) Irak, el nuevo Vietnam. Los golpes constantes a su brazo militar.
Sin duda alguna, hoy el dolor de cabeza más grande que enfrentan los Estados Unidos se encuentra ubicado en oriente medio y se llama Irak. En su brazo más desarrollado, el militar, EU sufre día con día dolorosas derrotas que le infringe un enemigo, tan grande que los hace verse ridículos. El pueblo iraquí se defiende de manera cada día más organizada de esta guerra de invasión del ejército norteamericano y de paso muestra al mundo como la principal potencial militar del mundo no es, contra lo que muchos pudieran pensar, invencible.
Una vez más queda claro que la fuerza de la organización de las masas y su disposición a la lucha en defensa de sus intereses más sentidos logran derrotar al enemigo, poro difícil que parezca el combate.
d) América Latina. Epicentro de la lucha de clases mundial.
Pues bien el Neoliberalismo se desmorona y nos deja entrever la inconsistencia de su propuesta, de sus alternativas, hoy más que nunca nos queda claro que no hay forma en la que el proyecto neoliberal, resuelva en lo más mínimo los problemas que enfrenta nuestra sociedad, y que, por el contrario, ahonda las contradicciones internas de la mismo conduciéndonos a una inevitable colusión de donde las masas solo pueden salir victoriosas. En este contexto, el epicentro de la lucha de clases se ubica de manera muy clara en América Latina, añadiéndose sin duda la heroica resistencia de los pueblos de Palestina, Irak y Afganistán, quienes a diario le infringen dolorosas derrotas al Imperialismo yanqui y demuestran su incapacidad aún en su ámbito más desarrollado, el militar. Sin embargo, donde se articulan las propuestas más sustanciales y se logra un amplio desarrollo de masas así como de los niveles de confrontación es en Nuestra América, como la llamara José Martí.
Podemos observar con facilidad como se han venido organizando los grandes contingentes del continente, los cuales han asestado derrotas importantes al neoliberalismo. Cuba y Venezuela, se encuentran a la vanguardia de la lucha en el continente, por un lado, con la gran revolución cubana manteniendo su paso firme guiando a los pueblos del continente. Por otro lado, la Revolución Bolivariana de Venezuela, sigue profundizando en sus reformas sociales antineoliberales y viene aglutinando en torno a su propuesta a nuevas naciones que pretenden crear un polo de oposición al gobierno estadounidense.
Además, en Argentina, la profunda crisis vivida en tiempos recientes los ha llevado a impulsar una política de ruptura con el neoliberalismo. Por otro lado, Brasil ha logrado llegar al poder a través de un partido político de izquierda, de los trabajadores, que sin embargo, la correlación de fuerzas interna los ha llevado a navegar entre las concesiones al neoliberalismo y el combate del mismo. En Uruguay acaba de triunfar un candidato de izquierda, que enarbolaba un proyecto distinto y en Bolivia, la lucha contra la privatización de los energéticos logro aglutinar a la gran mayoría de la población y derrocar al gobierno entreguista de Sánchez de Lozada.
No es casual que el Foro Social Mundial, expresión más avanzada de la lucha antineoliberal en el mundo, haya surgido en Porto Alegre, Brasil, dentro de las luchas que en el continente se han gestado para avanzar hacia una nueva sociedad.
e) México y la crisis del neoliberalismo en nuestro país.
México se había venido rezagando mientras crecían los esfuerzos de lucha y de articulación a lo largo y ancho del continente. Hoy la nueva etapa que vivimos de la que todos nosotros formamos parte nos inscribe en este amplio y fundamental proceso. Hemos tenido grandes victorias, como la derrota de la Reforma Fiscal Foxista que representó un primer escalón en la lucha que debemos dar a conocer al pueblo. Otra de nuestras grandes victorias han sido las jornadas de movilizaciones a fines del año pasado, o las que se gestaron en torno a la lucha contra las reformas a la ley del Seguro Social, en la que sin embargo sufrimos un doloroso revés. Indefectiblemente la lucha debe aspirar a unir, a aglutinar a toda la sociedad y debe ir más lejos que la simple contraposición a las propuestas del sistema, tenemos que crear un nuevo proyecto, construir la alternativa, no nos limitemos en la defensa de lo existente, recuperemos lo ya perdido y vallamos aún más allá, a la conquista de nuevos avances. Hoy, debemos estar a la altura de las circunstancias, esta coyuntura política nacional e internacional nos permite aspirar a nuevos horizontes, ahora debemos alcanzarlos.
En México, un gran salto cualitativo se ha logrado con la articulación de los megafrentes políticos y sociales en los que las fuerzas que nos oponemos al neoliberalismo nos hemos venido aglutinando en torno a una política distinta, de contrapeso, que logrará grandes triunfos en la medida que profundice su desarrollo y sobre todo que genere propuestas políticas alternativas.
VI. LA LUCHA CONTRA EL NEOLIBERALISMO, LA DEFENSA DE LA
SOBERANíA NACIONAL, Y LAS PROPUESTAS ALTERNATIVAS.a) Empujemos la lucha contra el neoliberalismo.
Una tarea fundamental en esta etapa es empujar la lucha abierta en contra del neoliberalismo, es indispensable que no queramos pensar por las masas, que no queramos substituirlas en la dirección política de los procesos revolucionarios. Algunos compañeros se niegan a empujar la lucha abierta y frontal en contra del neoliberalismo, por que aducen que la sociedad no lo entendería o que en algunos casos no les interesaría una lucha de alcances tan profundos.
Ante esto, muchos grupos se deciden a impulsar únicamente la política gremial y economisista de defender únicamente las demandas inmediatas de la población. Nosotros hoy tenemos que impulsar un amplio trabajo ideológico que le permita que las masas tengan una amplia claridad sobre lo que es el neoliberalismo y sus alcances. El como les impactan en su vida cotidiana las políticas neoliberales.
Es importante que la gente logre visualizar que la política internacional que se define en las altas esferas de la política y la economía mundial, tiene una relación directa con las condiciones adversas de vida en que se desenvuelven, entender que el neoliberalismo es el enemigo principal, el que hay que derrotar en un inicio, el que forma una línea transversal que cruza todas y cada una de nuestras opciones de vida.
Tenemos que darle contenidos políticos de fondo a la lucha, salir a las calles a discutir teoría, a implementar propuestas a materializar nuestras orientaciones.
b) La Defensa de la Soberanía Nacional, como un pilar en la lucha antineoliberal.
Hoy en día, la defensa de la soberanía nacional debe ser un eje aglutinador de nuestro proyecto antineoliberal. Tenemos que implementar una política de rescate de nuestros contenidos y riquezas nacionales, anteponer la identidad nacional que nos une para así combatir la unificación enajenante que pretende implementar el neoliberalismo.
Es importante entender que el neoliberalismo ha golpeado a muchísimos sectores dentro de los países en los que se ha implementado, esto nos permite la creación de un gran frente pluriclasista en el que nos integremos todas las fuerzas que coincidamos en nuestros objetivos centrales.
Nuestra lucha debe tener la capacidad de integrar a todas las luchas de resistencia y dotarlas de un carácter político. Desde las luchas gremiales y economisistas, hasta aquellas fuerzas que se han visto obligadas a empuñar las armas para defender de manera heroica los intereses que representan. No se puede en estos momentos descartar ninguna forma de lucha, y esto nos obliga a contemplar también la posibilidad de impactar políticamente a través de la lucha electoral que se avecina en el 2006. Sin embargo es importante entender que solo a través de un frente amplio se podría obtener un triunfo electoral. Es impensable creer que desde alguno de los partidos políticos con registro, sin la participación de la sociedad organizada y de las principales fuerzas sociales y políticas que interactúan al seno de la misma. Andrés Manuel López Obrador, por mucho que pueda avanzar en las encuestas, no representa en si mismo una alternativa al neoliberalismo, el neoliberalismo sólo puede ser combatido con la organización y la participación de la sociedad.
Así resulta imperiosa la construcción de un frente amplio, pluriclasista, que logre aglutinar aún a las fuerzas que los actuales megabloques no han logrado convocar, y que se dote de una vida política permanente, que en esta etapa ponga en el primer plano la defensa de los intereses de la nación, que haga entendible que la existencia misma de la nación esta en riesgo ante el avance de las políticas neoliberales.
c) Por una Globalización al Servio de la Humanidad.
Nuestras propuestas no deben ser ajenas a la globalización, la globalización en si misma no es incorrecta ni debe ser rehusada. El problema es que lo que ha imperado es la globalización de la explotación y de las relaciones deshumanizante en la sociedad. Lo que se tiene que globalizar es el conocimiento que han producido las sociedades humanas a lo largo de su historia, las experiencias de otras naciones, debemos globalizar la lucha contra el neoliberalismo. Debemos crear frentes multinacionales de combate a la explotación mundial en la misma medida que los explotadores crean frentes que les permiten mantener el control sobre las grandes masas poblacionales.
Es posible seguir el grandioso ejemplo cubano que ha permitido desarrollarse pero también poner a disposición de otras sociedades su avances de manera solidaria, sin buscar nada más a cambio que el saber que se esta aportando algo a la humanidad, que se esta abonando el terreno para tener una sociedad mejor.
Se debe crear un programa que logre globalizar los avances de la humanidad en servicio de la humanidad, que logre poner en cada rincón del mundo los grandes logros que ha tenido la especie humana en su andar por este mundo al que hemos devastado pero al que aún podemos rescatar.
México, D.F. a 19 de noviembre de 2004.Por la Red de Izquierda Revolucionaria.Franky.