
Coordinación Nacional de Electricistas CFE-Suterm
EL PROYECTO DE NACIÓN DE LOS ELECTRICISTAS DEL SUTERM
Los electricistas han jugado un papel de primera importancia en la historia del movimiento obrero en nuestro país. El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) encabezó importantes luchas del proletariado mexicano durante la Revolución Mexicana y, posteriormente, fue pilar de la organización del Comité Nacional de Defensa Proletaria –el antecedente más directo de la organización de la Confederación de Trabajadores de México (CTM)– durante el cardenismo. En el período de ascenso del movimiento obrero independiente de los años setentas, el Sindicato de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana(STERM), primero, y la Tendencia Democrática del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana(SUTERM), después, se colocaron a la cabeza de la insurgencia obrera y brindaron a ésta un centro político para agrupar sus fuerzas en un solo movimiento, que puso en jaque a las bases de dominación charrista en los sindicatos.
A diferencia de otros movimientos, el electricista se distinguió por expresar en forma programática la significación profunda de su lucha, de modo que ésta no se viera oscurecida por los objetivos inmediatos que se proponía.
A raíz de la nacionalización de la industria eléctrica, el STERM dirigido por Rafael Galván, se planteó la defensa de la industria nacionalizada y de sus conquistas sindicales, la principal de ellas era la democracia sindical, amenazada por el Sindicato Nacional(SNESCRM) comandado por Francisco Pérez Ríos. En los años setenta el STERM puso en tensión todas sus fuerzas y organizó manifestaciones por toda la República en las que llegaron a participar varios cientos de miles de trabajadores. En algunos lugares estas Jornadas Nacionales por la Democracia Sindical se convirtieron en impresionantes manifestaciones de lucha popular. De este modo, el STERM quedó colocado en el centro de la insurgencia obrera y popular, circunstancia ésta que alcanzó su máxima expresión cuando los electricistas propusieron, en el célebre documento ¿Por qué luchamos?, un programa político de lucha para centralizar a la insurgencia obrera y popular, que se manifestaba con creciente fuerza, impulsada por las jornadas por la democracia sindical del STERM. Desde 1969 este sindicato editaba la revista Solidaridad, que sé convertiró en “vocero del movimiento sindical democrático de México”.El STERM no sólo brinda el apoyo económico, sino también da su apoyo político decidido a estas luchas. Las secciones del sindicato editaron periódicos regionales en los que difundían su lucha, el programa y brindaban solidaridad a los diferentes sectores que iniciaban su movilización. La respuesta del gobierno y del aparato de control sindical ante esto, no se hizo esperar y los electricistas democráticos sufrieron años de gran represión.
La preocupación central de la revista Solidaridad era la discusión programática, por ello en el ¿Por qué luchamos? se retomarían estos puntos: democracia sindical, cumplimiento de las leyes y solidaridad social, reorganización de las empresas nacionalizadas, reforma agraria, nacionalización de la banca, educación como derecho básico del pueblo, integración de la industria eléctrica nacionalizada, unidad sindical democrática de los electricistas, contratación colectiva única en la industria eléctrica.
De esa forma el STERM impidió que la agresión charrista lo liquidara y, en 1972, obligó a Pérez Ríos y al Gobierno Federal a aceptar la unificación de los dos sindicatos en el SUTERM de tal manera que fueran respetados los intereses de los miembros del STERM y que se garantizara el funcionamiento sindical democrático, basado en la autonomía seccional. Periodo que fue utilizado por los electricistas democráticos, para hacer avanzar la democracia en el SUTERM.
Debemos señalar que si el STERM salió airoso de esta dura prueba, ello se debió fundamentalmente al hecho de que no estuvo solo en su lucha, de que sirvió de catalizador para que el movimiento de insurgencia en los sindicatos se manifestara con toda su fuerza. Esta misma situación se expresaría con mayor claridad en las jornadas de 1975-1976.
De 1972 a 1974, la vida del SUTERM se desarrolló en medio de innumerables dificultades debidas a dos formas de concebir la vida sindical, una charra y la otra democrática. Ante el empuje democratizador de los electricistas en enero de 1975 los charros intentaron, en un congreso espurio, liquidar a la Tendencia Democrática con un típico “charrazo”. La Tendencia Democrática salió nuevamente a las calles y encabezó una movilización de masas sin precedentes en la historia del movimiento obrero desde el cardenismo; nuevamente los electricistas brindan el programa de lucha al movimiento de masas en ascenso, aglutinan a los diferentes sectores y en abril de 1975, como culminación de una gran marcha en la ciudad de Guadalajara proclamaron su programa de lucha, la Declaración de Guadalajara, que profundizaba los planteamientos del programa anterior. Su objetivo fundamental era lograr la unificación de la industria eléctrica, la reorganización y su reorientación de acuerdo con los intereses populares y de la nación, liquidando para ello la corrupción administrativa y los contratos subsidios a los capitalistas; paralelamente pugnaba por la liquidación del charrísimo en todos los sindicatos y la organización de los de los trabajadores en sindicatos nacionales de industria. Esta lucha alcanzó su máximo nivel con las movilizaciones multitudinarias del 15 de noviembre de 1975 y el 20 de marzo de 1976 en la Ciudad de México y con la creación en mayo de ese mismo año, del Frente Nacional de Acción Popular, que aglutinaba a los diversos sectores en lucha de todo el país y enarbolaba las banderas de la Declaración de Guadalajara.
El sistema político en su conjunto, puso en acción todo su aparato de control, y por todos los medios impidió que esta fuerza sindical se consolidara, acorralo a la Tendencia Democrática y en Julio de 1976, se vio obligada a jugarse el todo por el todo con un movimiento de huelga.
En el curso de la noche del 15 de julio y la madrugada del 16, 400 mil esquiroles apoyados por 20 mil soldados del ejercito federal tomaron las instalaciones eléctricas y nucleares del país. Los electricistas y nucleares enfrentaron con decisión la agresión. Se produjo la represión político-militar mas violenta después del movimiento ferrocarrilero de 1958-59. La huelga nacional electricista de la tendencia democrática del SUTERM quedo conjurada .
Años de movilización precedieron a este importante acontecimiento obrero. Las jornadas nacionales por la democracia sindical llevadas a cabo primero por el STERM y, luego por la Tendencia Democrática de electricistas, conmovieron al país. Con la huelga eléctrica nacional proyectada se propuso definir, de una vez por todas el rumbo de la nación.
Aquel 16 de julio de 1976, se enfrentaron precisamente dos proyectos de nación, uno, el de los trabajadores enarbolando el programa obrero y popular denominado Declaración de Guadalajara y, otro, el de los capitalistas apoyados por el gobierno, en acatamiento a los planes del imperialismo.
Cuatro semanas estuvieron los electricistas fuera de los centros de trabajo y seis los nucleares . En ese lapso, la sociedad mexicana dio cuenta de la afectación del servicios publico de energía eléctrica. Plantas generadoras que dejaron de funcionar. Líneas de transmisión que se botaron, apagones en varias partes, descomposturas de equipo y una gran variedad de problemas . También, una intensa movilización de electricistas y nucleares, apoyados por numerosos sectores del pueblo, el gobierno federal concentro la fuerza estatal contra los electricistas, el PRI se movilizo en apoyo de la CTM, sector sindical corporativo charro. En medio de la desproporción de fuerzas, sin embargo se mantuvo en alto la dignidad obrera.
Como consecuencia de la agresión, los electricistas fueron sometidos al rígido control del charrismo sindical, mediante despidos, jubilaciones anticipadas o el reconocimiento explicito a los charros. El charrismo se afianzo manteniendo a la fecha los mismos esquemas de control corporativo.
Sin embargo, en sucesivas batallas, el proletariado mexicano ha llevado a cabo una incesante lucha manteniendo el alto la propuesta crucial de los electricistas y nucleares: democracia sindical. Hoy esta consigna programática esta en el centro de las aspiraciones obreras. No nada mas, esta vigente también la necesidad de reorganización democrática del movimiento obrero en grandes sindicatos nacionales de industria por rama de actividad económica.
Con el golpe a la tendencia democrática se interrumpió violentamente el proceso de nacionalización de la industria eléctrica, su cabal integración y la unidad democrática de los electricistas. La huelga electricista, no encontraron un apoyo efectivo de los demás sectores en lucha, porque la insurgencia obrera y popular no había alcanzado el nivel de organización para contrarrestar el peso del aparato político que en ese momento significaba un control absoluto del país. De allí que los electricistas, concientes de la situación plantearan que se enfrentaban a fuerzas superiores a las de ellos, por pretender “batir los tambores del alba, cuando la noche aún no se desvanece.”
Mucho se avanzo, se obtuvieron importantes logros con la interconexión del sistema eléctrico nacional y la primera Ley de Servicio Publico de Energía Eléctrica. Pero, el proceso de integración industrial no ha concluido y, por tanto, tampoco la nacionalización, hoy es importante retomar las banderas: Integración de la Industria Eléctrica Nacionalizada, y Unidad Sindical Democrática.
Detrás del movimiento electricista que se desplegó en los setentas, existieron largos años de preparación de sus lideres, horas de estudio y preparación constante, acciones sindicales concretas que fueron preparando a los electricistas encabezados por Rafael Galván para que dieron la gran batalla de la huelga electricista de Julio de 1976. Imposible pensar que un movimiento de las perspectivas que tiene la lucha de los electricistas pudieran ser improvisada, los dirigentes electricistas se prepararon previamente para el combate, para enfrentarse a un enemigo de fuerzas superiores, en este enfrentamiento algunos dirigentes sucumbieron ante la presión política del sistema, traicionando al movimiento o simplemte abandonándolo, otros, las vanguardias vacilantes del movimiento obrero pretendieron salvarse de la ofensiva del Estado aislándose del movimiento, pero la historia pondrá a cada quién en el lugar que le corresponde.
Actualmente sé esta dando una batalla al interior del SUTERM, por recuperar a este sindicato de esa dictadura sindical, que junto con el gobierno federal y el aparato de control charro se impusieron en un congreso espurio en 1975, parecido al que los mismos lideres sindicales consumaron en el año del 2000, con la complacencia de las autoridades laborales. Esta lucha es por la democracia sindical como un paso previo para que los electricistas estemos mejor preparados para la defensa del sector eléctrico nacionalizado como un patrimonio del pueblo de México. Es la disputa en defensa de un proyecto nacional, por lo que se batieron los electricistas de la Tendencia Democrática. A los electricistas y al pueblo en general nos corresponde defenderlo y dejar a las generaciones futuras la herencia de una revolución, que nos lego una patria independiente libre y soberana
Hoy a 28 años de la lucha de la Tendencia Democrática del SUTERM, nos enfrentamos a amenazas aún más graves, la privatización de las empresas estatales por el gobierno de Vicente Fox. Sólo podremos hacer frente a esta amenaza si nos unimos todos los trabajadores del sector de la energía y retomamos la experiencia de esos años de lucha popular. Debemos llamar a la unificación de los diferentes sectores en lucha, retomemos los puntos programáticos, démosles mayor profundidad, incluyamos además las demandas de los demás sectores populares, CONSTITUYAMOS UN SOLO MOVIMIENTO EN DEFENSA DE LA INDEPENDENCIA Y LA SOBERANIA NACIONAL
¡Ese puño si se ve¡Coordinación Nacional de Electricistas en Defensa de la Industria Eléctrica Nacionalizada CFE-SUTERMMéxico D.F., a 24 de Noviembre de 2004
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