
Cuauhtemoc Amezcua Dromundo
PORQUÉ SÍ, A UN DIÁLOGO NACIONAL COMO EL QUE SE CONVOCA
A los convocantes, a los convocados, a todos los participantes en el Diálogo Nacional por un Proyecto de Nación con Libertad, Justicia y Democracia:
Estimados compañeros y amigos todos:
Nosotros opinamos que un diálogo nacional, como el que se convoca, es urgente, es necesario y tiene la mayor importancia. Construir, como se dice en la Convocatoria, “una convergencia histórica, lo más amplia e incluyente posible, entre los diversos sectores que componen la clase trabajadora del campo y la ciudad, los movimientos sociales y urbanos, los pueblos indios, profesores, intelectuales, artistas y los nuevos movimientos sociales integrados por alter mundialistas, ecologistas, los movimientos de defensa de derechos humanos, de género y diversidad sexual, estudiantes, jóvenes, braceros y migrantes, pequeños y medianos industriales y comerciantes” y, decimos nosotros, en general todos los agraviados por el neoliberalismo, constituye la única posibilidad real de derrotar este sistema oprobioso y edificar una nueva sociedad, distinta y superior, sobre las bases de una democracia verdadera, económica, política y social, porque sólo un conjunto así de amplio puede poner a su favor la correlación de fuerzas frente al poderío todavía innegable del imperialismo y sus servidores internos.
El elemento unificador de esa amplia diversidad, que le de cohesión y le permita actuar de manera articulada y consecuente en el sentido señalado, sólo puede serlo un programa común deseable y aceptable para todos los convocados; en ese programa deben quedar comprendidos los anhelos y objetivos de cada una de las clases, de los sectores y grupos de la sociedad llamados a ser parte de esa convergencia histórica. Ése ha de ser el contenido de lo que en la convocatoria se denomina con acierto un Proyecto de Nación con Libertad, Justicia y Democracia, y sólo se puede válidamente llegar a su formulación a partir del diálogo en el que se de oído a las voces de todas esas clases, sectores y grupos sociales, se recojan las demandas esenciales de todos y se plasmen en un documento coherente y sólidamente fundamentado en el que quedaría el diseño del México que queremos.
Es cierto que el camino a recorrer tiene obstáculos que habrá que superar. Es cierto que podrá haber quienes concurran al diálogo guiados por intereses mezquinos, de grupo o individuales, más que con el ánimo de contribuir a la edificación de un proyecto superior, y que habrá asimismo quienes concurran con posiciones sectarias. También es cierto que habrá quienes pretendan sabotear el evento y quienes propugnen su fracaso. Todo ello es natural que suceda frente a un evento como el que se convoca, dada su trascendencia y los múltiples intereses que entran en juego, sobre todo los que se ven amenazados.
Sin embargo, también es cierto que las organizaciones sociales que lo promueven tienen la calidad y la autoridad social y política para hacerlo, quizá como pocas más lo puedan tener en México en este momento concreto; que el llamamiento es lo necesariamente amplio e incluyente para alcanzar sus objetivos; que las condiciones que vive el país y las que se dan en el mundo no sólo hacen posible, sino, sobre todo, necesario emprender un esfuerzo como éste. Por todo ello, nos felicitamos porque el evento se lleve a cabo y de poder participar en ese esfuerzo colectivo, cuyo éxito vaticinamos y reconocemos a los convocantes el mérito histórico de su iniciativa.
Ciudad de México, noviembre 22 de 2004.
* Partido Popular Socialista de México;
Nueva Democracia, APN;
Movimiento Mexicano Juarista Bolivariano por la Soberanía
y la Unidad de los Pueblos de América Latina y el Caribe;
Jóvenes por el Socialismo.