
MESA 3.
Nuevos modelos de democracia.
Se presentaron a la mesa 12 ponencias y a continuación se abrió la discusión a todos los participantes llegando a los siguientes consensos y propuestas:
CONSENSOS
La mesa abordó el tema de Nuevos Modelos de Democracia desde la perspectiva de avanzar hacia una convergencia programática y estratégica en la definición de nuevas relaciones políticas que permitan fortalecer el poder del pueblo en esta etapa del proceso histórico de largo aliento para la transformación profunda de las estructuras sociales en la construcción de una nueva sociedad.
A partir de este planteamiento se consensaron las siguientes posturas y propuestas:
Sobre los Rasgos del actual régimen político:
El régimen actual tiene su origen histórico en la relación de dependencia que desde la conquista hasta los tiempos actuales ha vivido el país, determinando por ello un tipo de relaciones políticas que subordinan el poder público a los intereses económicos y políticos de los grupos dominantes.
Este diseño de las instituciones del Estado responde actualmente a las necesidades del modelo económico neoliberal, así, el ejercicio del poder público y el patrimonio nacional ha sido puesto al servicio de la oligarquía financiera y el gran capital trasnacional. Es un modelo de democracia que permite y sustenta la creciente desigualdad en la sociedad.
Privilegia la llamada democracia electoral a través de un sistema de partidos que ha excluido las organizaciones políticas de los trabajadores y de otros sectores populares, sus demandas y aspiraciones. Es un sistema que no incorpora la participación real de las comunidades y los ciudadanos, ni atiende los problemas sociales o los temas cruciales de la nación, es la democracia de unos pocos, para unos pocos.
Algunas tendencias preocupantes de este momento son el incremento del autoritarismo y de expresiones neofascistas en la represión a movimientos y luchadores sociales; la degradación de las formas de convivencia social; la mercantilización y profunda corrupción de la clase política; el enorme poder de los medios y su papel como reproductores de la cultura dominante y sujetos a intereses neoliberales; la creciente distancia entre la sociedad civil y la sociedad política, podemos decir que el Estado mexicano vive una crisis de legitimidad y representación frente al conjunto de la sociedad.
El contexto actual en el ámbito internacional, es de una agresiva estrategia imperialista de militarización, expansión comercial y territorial, el endurecimiento de sus políticas y un intervencionismo constante, que implica una profunda debilidad del Estado nacional y nuevas amenazas y riesgos al proceso de democratización en México.
Por ello, se requiere cambiar este régimen injusto por uno nuevo, distinto y superior basado en la democracia del pueblo.
Sobre la nueva institucionalidad democrática.
En régimen democrático debe ampliarse para lograr que el primer actor sea el pueblo, donde los diversos actores sociales adquieran un verdadero protagonismo en la definición sobre el rumbo de la nación.
Para esta etapa la lucha por un cambio de régimen debe pugnar por una nueva institucionalidad democrática que promueva y posibilite el fortalecimiento y articulación de los sectores sociales excluídos, para avanzar en las condiciones que les permitan resolver sus necesidades integrales y alcanzar sus aspiraciones históricas.
La nueva institucionalidad democrática debe estar basada en una transformación de las relaciones de poder que incluyan realmente a los procesos sociales de base en la toma de decisiones locales, sectoriales y nacionales. Este proceso supone una redistribución del poder público hacia los órganos de participación social y las formas más cercanas de su autogobierno, haciendo de éstos espacios el eje de la vida democrática nacional.
La conformación del nuevo régimen debe poner al centro los intereses de la sociedad y en función de estos, definir y potenciar las instituciones necesarias para lograr la materialización de los derechos sociales, económicos, políticos y culturales de los diversos sectores que han sido excluídos y avanzar en la construcción de una verdadera democracia integral en el país que supone la redistribución de la riqueza nacional.
Para avanzar en esta línea se plantean las siguientes propuestas:
Sobre los Poderes Locales.
Bajo esta orientación general, se señaló la importancia estratégica del espacio local para acercar a la población a los procesos de toma de decisiones, a la definición de sus estrategias de desarrollo, al control social de los recursos y servicios públicos, a la fiscalización ciudadana sobre el gobierno y los gobernantes, a partir de la diversidad que representan las sociedades locales en el país.
En este sentido se plantearon varias propuestas para el fortalecimiento de los poderes locales:
* Convertir a la comunidad en el cuarto ámbito de gobierno, con potestades públicas que le permitan normar su vida interna y acceder a los recursos y atribuciones necesarias para atender sus necesidades vitales y garantizar su reproducción social, cultural y material.
* Reconocimiento constitucional de la autonomía municipal y comunitaria en la legislación nacional.
* Fortalecer estructuralmente estos poderes locales mediante la transferencia de mayores facultades y recursos para lograr un verdadero impacto en el mejoramiento de las condiciones de vida y trabajo en su ámbito territorial.
* Consideramos como parte de estos poderes otras colectividades locales y gremiales en las que el pueblo organiza su vida cotidiana y su acción.
Sobre la participación directa en el espacio local:
* Reconocer a la asamblea comunitaria como la base de la democracia local, dándole poder de decisión sobre los asuntos vitales de la comunidad.
* Garantizar en la ley mecanismos de participación directa en las entidades locales que de acuerdo a las experiencias y diversidad local resulten adecuadas.
Sobre la democratización de la representación local:
* Elección mediante candidaturas ciudadanas, acceso al poder público local por vía no partidaria, para que los órganos de representación local reflejen realmente a los actores de las sociedades locales.
* Reconocimiento y respeto a las formas de elección y gobierno tradicionales de los pueblos indígenas. Cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y respeto al pleno ejercicio de los derechos políticos ahí expresados.
* Democratización de los órganos de decisión local. Separación de la elección de alcalde, síndicos y regidores, eligiendo a estos por distrito para garantizar la representación territorial y establecer mecanismos de control social.
* Facultar a la comunidad local para la revocación de mandato.
* Mecanismos que regulen la asignación de honorarios a las autoridades electas y funcionarios públicos para que estas responsabilidades sean realmente de servicio al pueblo y no botín de partidos. Se propone que el salario de las autoridades electas no sea mayor al de un obrero calificado.
Se planteó también la necesidad de avanzar colectivamente en este proceso de diálogo, en la revisión de las actuales instituciones locales, que en tanto fueron modelos impuestos, su diseño y estructura mantiene de fondo un carácter antidemocrático.
Reforma del poder judicial
Se requiere una reforma integral en el sistema de procuración e impartición de justicia que garantice terminar con la impunidad, el pleno respeto a los derechos humanos, y que esté basada en la participación social.
Aprender de las experiencias de policía comunitaria y otras de impartición de justicia comunitaria que han logrado resultados positivos.
Fortalecer los órganos de defensa y promoción de los derechos humanos en todos los ámbitos.
Sobre la Democracia Participativa
Cada día son más, las nuevas formas de organización horizontal que se desarrollan en la base de la sociedad y que al margen del poder institucional van construyendo nuevos modelos democráticos en distintas partes del territorio nacional: experiencias de construcción de la autonomía con democracia directa tanto en comunidades y municipios, como los barrios y otros colectivos urbanos o redes sociales. Estos procesos expresan el reclamo cada vez mayor de un replanteamiento profundo de las actuales relaciones políticas tanto en el poder formal como en nuestras propias organizaciones que se dan de manera excluyente, vertical y autoritaria, para avanzar hacia un esfuerzo creativo de nuevas formas de convivencia social y política.
Establecer un sistema de participación directa que con capacidades reales de decisión para la sociedad a través de diversos mecanismos tales como consulta, referéndum, plebiscito, iniciativa popular, presupuesto participativo, intervención en la planeación del desarrollo y la ejecución de planes y programas, contraloría social, consejos sectoriales, etc.
Aprender para el diseño de nuevas formas participativas de la propia experiencia de las organizaciones en su vida interna y en experiencias de autogobierno local. Extraer de éstas y de las experiencias de otros pueblos hermanos las lecciones que nos permitan crear los elementos del nuevo modelo.
Sobre la democracia representativa:
Se insistió en este punto en que la democracia debe ser entendida integralmente, mucho más allá del ámbito de la representación electoral, que ésta debe constituir sólo una de las formas de expresión y articulación de la voluntad popular en la disputa por el proyecto de nación, la cual esta fundamentalmente sustentada en las instancias y mecanismos de decisión directa de la población y en los órganos de su autogobierno.
Se requiere redefinir un sistema de partidos realmente representativo, incluyente y ético que exprese efectivamente los intereses de los diversos sectores sociales.
Es necesario que se establezcan reglas y mecanismos para el control ciudadano sobre sus representantes y el gobierno, obligándolos a la consulta, la rendición de cuentas y la revocación de mandato.
Sobre la democracia integral
Queremos construir una democracia que abarque todos los ámbitos de la vida social y política:
Desde nuestras propias organizaciones civiles, sociales, sindicales, gremiales en las que necesitamos establecer una relación verdaderamente democrática, con reglas y mecanismos internos de transparencia y participación. Deben ser modelo de autoorganización de la sociedad que desde su base orgánica, material y ética centradas en el respeto a la dignidad humana de cada de uno de sus miembros, eliminando las prácticas de autoritarismo, corporativismo, clientelismo y corrupción que se dan actualmente.
La intervención y participación social debe extenderse a los diversos campos del ejercicio público: empresas públicas, instituciones educativas, medios de comunicación, etc.
Se debe garantizar el acceso efectivo a la información.
Democratización de los medios de comunicación orientándolos a las necesidades de promoción de respuestas a los grandes problemas que enfrenta la sociedad. Deben ser regulados y dirigidos por el poder ético de crecimiento cultural y cívico de la sociedad.
Promover y Fortalecer los medios alternativos y autogestivos de la sociedad como las radios comunitarias y otros.
Sobre Nueva cultura política
Esta convivencia democrática debe estar basada en una nueva cultura política:
Para la inclusión y reconocimiento de la diversidad
Para el reconocimiento y prácticas consecuentemente con la equidad de Género
Basada en la ética y la responsabilidad pública
Para Mandar Obedeciendo
Que promueva en la sociedad la capacidad de diálogo, de escucha, construir acuerdos reconociendo las diferencias.
Que penalice realmente la corrupción
Estrategia
Se considera que la democratización profunda de la sociedad en la que los individuos y colectivos del pueblo desarrollen plenamente sus capacidades de decisión y realización, sólo será posible cuando la convergencia de las fuerzas que los represente, logre el poder político en el país.
La nueva institucionalidad democrática necesaria para modificar las relaciones de poder debe ser definida y aprobada por un Congreso o Asamblea Constituyente que represente a todos los sectores sociales, particularmente a los trabajadores.
Estamos en un periodo de Acumulación de Fuerzas, para construir una nueva correlación. En este sentido se reconoce este diálogo como un valioso esfuerzo en este camino y se plantea la necesidad de construir en una voluntad unitaria y la convergencia más amlia posible en esta etapa de lucha.
El Diálogo debe continuar en todo el país para profundizar y consolidar el acuerdo necesario entre las fuerzas populares para el Proyecto Alternativo de Nación. Proponemos para ello, llevar los consensos alcanzados a la discusión de las bases en los procesos de organización regionales y sectoriales, así como un segundo evento de diálogo.
PROPUESTAS QUE NO FUERON DE CONSENSO
Sobre nuevos modelos democráticos:
Sobre la Reforma de las fuerzas armadasSe señaló también la necesaria reforma de las fuerzas armadas para convertirlas en una institución realmente al servicio del pueblo y bajo el control de éste.
Sobre el control social a representantes populares:
Obligatoriedad de realizar consulta pública
Revocación de mandato: Referéndum revocatorio a solicitud del 33% de los electores
Mecanismos de información, comunicación y redición de cuentas para con los electores
Sobre las condiciones de la contienda electoral:
Regular y transparentar el otorgamiento y gasto de los recursos públicos utilizados en las campañas electorales por los partidos - Que el financiamiento a los partidos para las campañas se reduzca sustancialmente.
Que la contratación de propaganda y difusión en medios de comunicación se realice directamente por el IFE en condiciones de igualdad para todos.
Regulación de precampañas
Participación de las organizaciones sociales para proponer a los partidos antineoliberales la integración de candidatos plurinominales a toso los niveles - Desaparición de candidaturas plurinominales.
Sobre la estrategia
Establecer una relación de mutuo respeto y colaboración entre los procesos de democracia de las organizaciones sociales y la democracia electoral de los partidos políticos definidos como antineoliberales.
La construcción de una candidatura popular hacia el 2006 que levante y encarne el proyecto alternativo de nación.
Plantear a AMLO y los partidos que lo apoyen, que pongan su registro al servicio de los movimientos sociales para hacer efectivo un nuevo proyecto nacional.
La conformación orgánica de este proceso frentista en una unidad patriótica.
La agitación del proyecto de nación en la coyuntura 2006 como expresión de la fuerza y programa de los movimientos sociales.