
Marcos Tello Chávez
Profesor. Integrante del Centro Integral de investigación e Innovación Educativa en Morelia Michoacán.Buenas tardes compañeros y compañeras. Yo creo que esta reunión debe servirnos para esclarecer, para transparentar las posiciones que sostenemos desde los diversos sectores sociales y desde los variados procesos de organización que se vienen construyendo en el país.
Transparentar es condición básica para poder establecer el dialogo y ubicar coincidencias y diferencias. Hacer un esfuerzo por explicitar desde donde nosotros construimos el dialogo, desde que clase social. Desde que enfoque político concreto, desde que institución nosotros hacemos propuestas de nación. Propuestas de transformación social, es fundamental. Si esto no queda claro como principio de dialogo es muy fácil caer en apreciaciones sesgadas e incluso dificultar la necesaria negociación entre las fuerzas entre las fuerzas hoy convocadas, entre los grupos y personalidades aquí presentes.
Para mi hay dos cuestiones fundamentales en este Dialogo Nacional a discutir. Una tiene que ver con la caracterización del enfoque social que puede hacer posible un nuevo país. Tiene que ver con la definición de las fuerzas especificas que pueden formar un gran movimiento nacional para refundar la nación en la que vivimos. Este es el primer elemento que a mi me parece fundamental en la discusión que vamos a desarrollar en las próximas horas y en el día de mañana.
Un segundo elemento que también es primordial tiene que ver con los contenidos básicos del proyecto que habrá de enarbolar este sujeto social. El proyecto que habrá de desarrollar no solo como discurso sino como acción política. Para mi estos dos elementos son fundamentales.
Personalmente yo adopto la definición de estos dos aspectos desde lo que considero crucial para el movimiento popular.
Estos dos elementos nosotros los tenemos que discutir al calor de cómo construir la autonomía del movimiento popular. Abordar estos dos elementos desde otro lugar, desde mi perspectiva personal no tiene futuro.
Hablar de la autonomía del movimiento popular tiene que ver también con un esfuerzo de reconocernos. Tiene que ver con un esfuerzo de reconstituir y constituir la memoria histórica de nuestras luchas.
Deberíamos preguntarnos en primer lugar por que estamos aquí hoy reunidos. En términos formales esta reunión resulta de la convocatoria de todo un conjunto de fuerzas. En términos históricos esta convocatoria tiene sus orígenes en 1994
La insurrección de los campesinos e indígenas del ejercito de liberación nacional constituye el punto de partida de este Dialogo Nacional. Constituye el punto de arranque de la construcción de un nuevo bloque histórico de un nuevo bloque social, de una nueva alianza que reclama para si el derecho de dirigir esta nación. Este es el primer elemento que nosotros tenemos que rescatar.
Hoy estamos aquí gracias a ese proceso que se arranco en 1994 y que las resistencias populares han sabido desarrollar a lo largo de los últimos 10 años.Hoy estamos aquí también porque es cada ves mas evidente el fracaso de los proyectos neoliberales para resolver la crisis general de la nación de la cual ellos son responsables.
Hoy estamos aquí porque las diversas alternativas ofertadas desde la clase política, desde la oligarquía mexicana no resuelve las necesidades populares y los grandes problemas sociales.
La bancarrota del Partido de Acción Nacional, la descomposición galopante del Partido de la Revolución Democrática, y la decadencia del priismo son muestra palmaria de que las soluciones a las necesidades del pueblo a la crisis general en la que se debate la nación no pueden venir ya de la vieja clase dominante, del viejo bloque social y político que ha conducido a la destrucción del propio estado nacional que se empezó a formar en el propio siglo XIX.
Hoy muchas fuerzas, muchos personajes nos hablan de democracia, nos hablan de justicia social y de soberanía nacional. Hoy es común encontrar en la prensa de este país alusiones a la nación, alusiones a la necesidad de redefinir el proyecto de nación. La mayor parte de las voces oficiosas, de las voces reconocidas que aparecen en la prensa suponen que la nación es un todo donde no existen contradicciones. Suponen que la nación es lo que han monopolizado los grupos poderosos del país. Esta nación excluye la lucha del Pueblo Mexicano. La nación también es lucha de clases. También es lucha de nuestros pueblos por hacer valer sus tradiciones democráticas y libertarias.
Nosotros venimos a este dialogo a hacer énfasis en estas tradiciones de lucha democráticas y libertarias. La nación en la que nosotros estamos pensando, en la que nosotros estamos soñando como anticipación de futuro y como practica cotidiana es la nación de los Morelos, es la nación de los hidalgos, es la nación de los que resistieron las invasiones en el siglo XIX, es la nación de Ricardo Flores Magón, de Emiliano Zapata y de Francisco Villa. Es la nación del pueblo, es el proyecto de forjar un nuevo país que se asume como parte del genero humano. Y en esto no hay concesiones. Este es el tipo de nación al que nosotros llamamos.
Cuando nosotros hablamos de democracia hablamos de la democracia de ese pueblo. De la democracia incluso tal como la calificaron, para desprestigiarla los propios filósofos de la antigüedad. Dejamos esa democracia a la que Aristóteles y Platón llamaron “El gobierno de las chusmas” un lugar donde todos quieren participar porque todos se sienten con el derecho a dar su opinión.
Nosotros hablamos de esa democracia como la democracia de las chusmas, como la democracia de los trabajadores, como aquella que articula tres elementos fundamentales: la dignidad humana, el reconocimiento de la posibilidad de la igualdad social y de la libertad para hombres y mujeres. Hablamos de la democracia con libertad política y como igualdad económica. Esta es la democracia por la que estamos luchando.
Sobre la base de esta democracia nos proponemos construir la justicia social y la soberanía nacional. Una justicia social que abreva de nuestras tradiciones de nuestras tradiciones normativas de nuestros principios éticos de tipo minoritario de tipo democrático en que también reconoce que en este país hoy existen las condiciones económicas materiales suficientes para cubrir las necesidades humanas fundamentales: Las necesidades de vivienda educación, alimentación cultura, tierra y trabajo. Esta es la justicia social por la que nosotros hoy estamos peleando.
Sabemos que justicia social y soberanía no se logran solo con independencia política. Sabemos que la independencia de este país no tiene futuro sin la soberanía económica. Justicia social y democracia no tienen futuro sin la independencia económica de este país.
La posibilidad de crear un mercado interno que construya una nueva economía hegemonizada por el sector publico y social, la posibilidad de construir todo esto está mas allá del liberalismo económico. Mas allá del liberalismo político.
Requerimos hoy, para avanzar en esta dirección plantearnos la lucha política. Necesitamos plantearnos un nuevo proyecto de poder que se proponga de manera clara afectar a sectores de la burguesía nacional que son los que hoy impiden la justicia social y la democracia, que son los que hoy destruyen toda posibilidad de soberanía nacional, toda posibilidad de independencia económica.
¿Qué bloque social puede hacer posible esta transformación política de fondo? Sentimos nosotros que debe ser un bloque social articulado a partir de los trabajadores del campo y de la ciudad. Tal ves nosotros somos victimas del pasado pero estamos firmemente convencidos de que sin los trabajadores formales e informales de este país, sin su organización la nación mexicana no tiene futuro.
El nuevo bloque social que habremos de construir tiene que ver con la organización y con la afirmación de los trabajadores formales e informales. Tiene que ver con la creación de un nuevo espacio político de colaboración social donde los trabajadores puedan articularse con capas medias urbanas y rurales y con sectores del empresariado mediano y pequeño.
Estamos pensando en la construcción de un nuevo bloque social diversas formas de organización, diversas maneras de afirmación pueden estructurarse en un espacio de cooperación e incluso de lucha no antagónica. Y por ese espacio social no cabe la oligarquía. No caben los capitales transnacionales.
Para concluir, quisiera referirme a las posibilidades que tiene esta propuesta. Muchos sentimos que hoy en México y en América Latina e incluso en buena parte del mundo corren nuevos vientos. En la correlación de fuerzas a nivel local y a nivel internacional, a pesar del poderío del imperio, de los imperios, empieza a soplar del lado del pueblo. Las movilizaciones, los levantamientos, e incluso los procesos electorales que han limitado, que han desplazado a los gobiernos neoliberales en América Latina son un ejemplo de esto. El atascamiento de los Estados Unidos en sus guerras de expansión son parte de este fenómeno. La sola pertinencia de la Republica Socialista de Cuba es una muestra de que nuestros pueblos pueden hacer valer su derecho a la autodeterminación, su derecho al futuro.
Es bien cierto que hoy todavía esta correlación de fuerzas favorece al imperialismo. Pero desde 1989 a la fecha la resistencia popular introduce la posibilidad en México y en América Latina de desarrollar una nueva revolución, una nueva transformación de carácter democrático popular. Para esto nos alcanza la coordinación de fuerzas, para lo que están haciendo las masas organizadas en poder popular en Venezuela, para lo que están haciendo las masas organizadas a través de las nuevas y diversas maneras de pelear en Uruguay; para lo que hoy hacen los pueblos que resisten en Brasil, Argentina, en Bolivia, en Centroamérica. Para esto si nos alcanza. A esto, creemos nosotros que debemos de convocar. Y a construir mas posibilidades de la liberación nacional y de las transformaciones democrático populares que están mas allá del liberalismo económico y del liberalismo político.
Esta lucha habrá de contribuir también a la emancipación del genero humano. Nuestras resistencias en América Latina, en México habrán de reavivar de nueva cuenta la conciencia y la organización de los trabajadores y de los pueblos que hoy habitan en las metrópolis imperiales.
Nuestro sueño de nueva nación tiene que ver con el sueño de un nuevo mundo. Nuestro sueño de nueva nación tiene que ver con construir la hermandad posible, la hermandad de todos los seres humanos emancipados. Y aquí el sujeto principal no es el bienestar egoísta, el sujeto principal son los sujetos nacidos desde la democracia popular.
Yo quisiera terminar parafraseando al cura José Maria Morelos y Pavón: Hoy al igual que durante la Independencia y la Revolución Mexicana el Pueblo de México se ha puesto de pie y ha echado a andar, ya nada lo detendrá. También, como decía Morelos: Marcharemos hacia la victoria.
Gracias