Por: Alfredo David Díaz Castaneda
Ponencia al V Diálogo Nacional. Febrero de 2008
Introducción
Más allá de apreciaciones fatalistas o ideólogizadas, con el presente escrito pretendo, -mediante la exposición de la hipótesis sobre El desplazamiento de los individuos por las clases sociales, y que los integrantes del proletariado mexicano están en proceso de lumpenización-, contribuir a un debate objetivo y autocrítico de uno de los gran-des problemas de los trabajadores: su falta de cohesión para luchas prolongadas.
Por medio de un diagnostico de la situación nacional, se pretende demostrar que la in-movilidad de los trabajadores es producto de su desubicación como clase fundamental, pues a pesar de que los eventos se suceden con la misma tónica de imposición, concul-cación de derechos y sobreexplotación, como clase social no han sido capaces de emprender su autodefensa, ya que se colocan en un estamento inferior.
Se sostiene que los trabajadores del sector servicios del gobierno, a pesar de que no ocupan un sitio directo en el proceso de producción, pueden jugar un papel fundamen-tal en la Lucha de Clases, pero previéndolo la Burguesía esta haciendo esfuerzos, aplicando diversas estrategias, para evitar esa posibilidad.
El Problema y la Hipótesis
Un gran problema por resolver, es que no hemos podido enfrentar adecuadamente la embestida del Capital y del Imperialismo porque no logramos acciones y causas comu-nes, a pesar de que todos somos explotados. ?Cómo explicar que mientras en países como Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil o Uruguay han caído gobiernos por la acción de las masas, en nuestro país hemos soportado sin mayores turbulencias la administra-ción de cuatro presidentes marcadamente afines a los intereses de los grandes capitales gringos?
Si bien es cierto que las dificultades para accionar conjuntamente se explican por las historias y proyectos de cada organización y cada individuo, considero que el factor esencial que limita o impide la acción conjunta y atinada dirección, es nuestra ubica-ción real en la sociedad dividida en clases sociales.
Estamos asignando (y asumiendo) tareas históricas a la clase social equivocada. Aunque se antoje muy fuerte, considero que como clase social, no tenemos el nombre que real-mente nos corresponde, definido éste para sus elementos constitutivos, los hombres y mujeres que conforman la clase social.
En México hay un desplazamiento o corrimiento de los individuos a través de las clases sociales, de tal forma que hay una sustitución de los elementos (personas) pero no de los factores que definen a las clases sociales, no es un cambio de factores, sino sobre de quienes actúan los mismos.
Así, el proletariado que conocemos esta en proceso de lumpenización, en tanto que campesinos y pequenos propietarios rurales tienen dos alternativas: por un lado se proletarizan, los que se transforman en obreros agrícolas y otros se lumpenizan, los que abandonan sus tierras para probar suerte en las grandes ciudades o en el norte.
Por el contrario la pequena burguesía tiene una fuerte presión a proletarizarse; esta clase se ve empujada por las grandes empresas trasnacionales, y al cerrar sus nego-cios asumen un rol de protesta activa, por eso hoy vemos individuos en la vanguardia radical que hace diez anos mantenían una posición afín a la burguesía.
Este es el desplazamiento o corrimiento de los individuos a través de las clases socia-les. Es decir, la recomposición de las clases sociales, principalmente la proletaria, como resultado de la relación de los individuos con los medios de producción y por el monto de las ganancias que les toca.
El fenómeno de la reconvención industrial: transformación laboral, por la introducción de nuevas tecnologías y procesos de trabajo, antes desconocidos en países atrasados como México, trajo como consecuencia un mayor desplazamiento de la mano de obra, provocando su abaratamiento a límites insostenibles y la concentración de la riqueza en unos cuantos individuos, al mismo tiempo aumentó el número de gente con escasos recursos para vivir.
Antes los duenos atendían sus empresas: fábricas, comercios, de manera directa y sus trabajadores los conocían y convivían en la empresa (algo similar a los pequenos em-presarios de la actualidad). Hoy son grandes consorcios impersonales internacionales.
Los trabajadores difícilmente saben quienes son sus patrones, incluso no conocen a sus directivas sindicales, así deben enfrentarse a estos nuevos capitalistas en el plano internacional y en muchas empresas al mismo tiempo. La imposición de los convenios de productividad, de los nuevos métodos gerenciales, los paros técnicos y los ajustes de personal son una realidad cotidiana.
Las nuevas inversiones industriales, en su mayoría son intensivas en el uso del capital, por lo que generan pocos empleos calificados. Así que ya no es ningún orgullo trabajar, por ejemplo, en la industria automotriz, pues junto con los bajos salarios, son plazas no calificadas, de "trabajo negro". Por otro lado las pequenas y medianas industrias están imposibilitadas para crecer pues no cuentan con capital y no pueden acceder al crédito bancario, que en México es de los más caros del mundo.
La explotación se ha transformado, hay una forma de valorización capitalista que ha desarrollado una nueva tecnología, una nueva división del trabajo y una nueva estruc-tura de Estado. Se esta formando un nuevo proletariado sobre la base del trabajo altamente calificado, que requiere capacitación y educación formal prolongada. El proletario esta en nuevas actividades, ya no en las del obrero tradicional.
Es sobre este eje que están cambiando las formas y los escenarios del antagonismo de clase. A los factores que definen la clase social en estos nuevos trabajadores se agre-gan el grado de calificación y el tiempo invertido en la educación formal, y fundamen-talmente una amplia educación humanística. Es decir, para ser proletario se necesita que el individuo se considere a si mismo como tal, y esto sólo será posible si tiene los suficientes elementos ideológicos. Además su extensa formación técnica coadyuvará a que pueda generar un plusvalor, atractivo al capital.
Debido a su actual posición y nivel de capacitación este tipo de proletario, diferente al conocido obrero general, esta formando nuevas agrupaciones como la Asociación de Técnicos de PEMEX o los médicos del Instituto Nacional de Neurología y Neurociru-gía, cuyos miembros están altamente capacitados.
El obrero tradicional, aunque se le sumen sectores de trabajadores calificados, ha perdido hegemonía política; ya no domina los procesos productivos y por consiguiente la posibilidad de incidir sobre la valorización de su fuerza de trabajo.
La introducción de la informática y automatización, desplaza y desintegra la ideología del proletariado, aísla a los individuos ya que no conviven como en la antigua fábrica. Entonces abría que aprovechar (o aprovecha) su lugar de residencia, de ahí el explosi-vo crecimiento del Movimiento Urbano Popular, pues hay una enorme cantidad de activistas en potencia esperando un espacio para participar.
En cuanto a los sectores marginales, están sometidos a exacerbados mecanismos de división y competencia; de segmentación y auto explotación; de marginación y someti-miento a la ideología dominante, que difícilmente podrían estructurar una respuesta política. -La complejidad, así como la casi total clandestinidad que es típica de la industria a domicilio (la maquila conocida desde hace décadas) fomenta el carácter lumpen, ya que los mismos actores se sienten un tanto fuera de la ley, al no tener nin-guna regulación ese sentimiento delictivo se acrecienta-.
Estos dos grandes grupos están en un proceso de lumpenización: desplazándose a tra-vés de la clase social del proletariado hacia el lumpenproletariado.
Todos, o correctamente, casi todos esos individuos no tienen conciencia de lo que esta pasando, y menos de su desplazamiento a través de las clases sociales, manifestándose en un comportamiento errático y confuso.
La Pequena Burguesía en vías de proletarizarse, a veces actúa en consecuencia con su nuevo estatus social, y otras se vuelve ambientalista, altermundista o luchadores de género y preferencia sexual.
El proletariado en proceso de lumpenización se ha vuelto individualista y gandaya, dis-puesto a obtener ventaja de cualquier situación, se le ha olvidado la solidaridad de clase y es muy voluble. Si tantas veces los movimientos sociales y sus dirigentes, han sido coptados en parte es debido a sus características de clase o estamento social.
México: atrapados entre una clase de changarro y el club de Pluto
Como consecuencia de la aplicación del neoliberalismo en los últimos veinticinco anos, hay un fuerte deterioro de la economía y marcado avance de la pobreza.
Mientras que por arriba, los miembros de la clase gobernante se enfrentan por el con-trol de la economía nacional, por abajo, ante el debilitamiento de las organizaciones de los trabajadores, los gobiernos neoliberales están realizando una serie de "reformas", provocando la destrucción de las instituciones que tenían un papel eminentemente social, al ser un instrumento redistribuidor de la riqueza, para exponerlas en franca desventaja a las vicisitudes del mercado.
La incorporación del país al neoliberalismo y a la economía globalizada, los tratados comerciales impuestos por los organismos financieros supranacionales como: Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM), Fondo Monetario Inter-nacional (FMI), sólo ha traído la quiebra de la mediana empresa; la casi desaparición de la micro y pequena empresas y el abandono de las actividades agropecuarias, tanto las extensivas como las de subsistencia, predominando las intensivas a través de las grandes empresas transnacionales, poniendo en riesgo la soberanía alimentaría.
Los trabajadores no han podido detener esas agresiones, y su debilidad es aprovecha-da para imponer programas antipopulares y privatizaciones. El ahorro interno, que en otros países representa el 17% del Producto Interior Bruto (PIB) aquí se pretende incentivar a través de la individualización de los Fondos de Pensiones mediante las Administradoras de Fondos de Retiro (Afore) fortaleciendo a la insaciable banca usurera que ha demostrado su incompetencia para reactivar la economía del país, al mismo tiempo que se destruyen los sistemas de salud pública y de seguridad social.
El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) al dar a cono-cer los resultados de la encuesta nacional de ocupación y empleo, informa que la pobla-ción ocupada en el Sector Informal, todas aquellas actividades económicas de mercado que operan a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empre-sas, alcanzó en el periodo de análisis, 4o trimestre de 2005, 12.2 millones de personas, que representaban 28.7 por ciento de la población ocupada.
Mientras que la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 43.9 millones de mexi-canos, de los cuales poco más de 42.5 millones estuvieron ocupados y un millón 400 mil desocupados. De los ocupados 26.8 millones eran hombres y 15.7 millones mujeres.
Sin embargo en agosto de 2007, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en su Análisis de la Situación Laboral, reconoce una PEA de 42 millones, de los que 19 millo-nes laboran en la precariedad y únicamente 13% disfruta de algún tipo de prestación laboral o están afiliadas a algún sindicato.
Cifras del Fondo Monetario Internacional, ubican los salarios de los trabajadores mexicanos entre los más bajos del mundo, sólo superiores a los de Singapur y otros países del sureste asiático.
Más de un millón de trabajadores federales, estatales y municipales, están contrata-dos al margen de la legislación laboral bajo diversas formas ilegales: honorarios, asimi-lados al salario, códigos Cf., becarios, meritorios, voluntarios. En la total indefensión laboral, se les niegan derechos de ley y seguridad social .
Está bastante documenta-do el hecho que la crisis recurrente y las políticas neoliberales han provoca-do un continuo flujo mi-gratorio hacia los Estados Unidos, a tal grado que México es considerado el principal exportador de mano de obra, y los recur-sos económicos aportados por los trabajadores mi-grantes son los segundos en importancia después de las exportaciones petroleras. De hecho, muchos municipios del país son sostenidos gracias a las remesas que los migrantes envían a sus familiares. Estamos viviendo de las remesas y de los impuestos que generan los contribuyentes cautivos, que son los trabajadores del sector formal y los productores rurales. En 2004 la actividad del empleo formal generó una riqueza de 13milmdd, mientras que las remesas generaron 18milmdd. "Mismas que venían creciendo a una tasa del 15% anual para llegar en 2006 a 24 mil millones de dólares. En 2007 se encuentran estancadas, creciendo sólo 0.6% y con pronósticos a la baja".
De 1976 a la fecha los salarios han caído tanto que se necesitaría un aumento de por lo menos cinco veces para alcanzar los niveles de ese ano. Esta brusca caída en gran medida es producto de los tristemente celebres "Pactos", que sólo han servido para contener los salarios y conculcar derechos de los trabajadores en aras del Capital.
Hoy tenemos que las viejas demandas de la jornada laboral de ocho horas y de un sala-rio digno y remunerador, están más lejos de ser logradas de lo que estuvieron al iniciar el siglo XX. Para que el salario "pueda alcanzar apenas para el gasto", es necesario tener dos empleos, acumulando en los hechos jornadas de más de 16 horas al día. Sin embargo, se abandonó la lucha por un salario digno y remunerador.
Durante mucho tiempo el gobierno argumentó, y lo aceptamos trabajadores y sindica-tos, que los incrementos saláriales eran un factor determinante del proceso inflacio-nario, generándose una errónea estrategia de no demandar aumento de salario, y se optó por los Convenios de Productividad que promueven el individualismo y la ruptura de solidaridad entre grupos.
La convocatoria de Carlos Slim para conformar un "club de Pluto", muestra que el vacío dejado por el PRI, no es llenado por los nuevos partidos en la administración ni por, digamos, el pueblo. Ante la misma, los trabajadores y sus organizaciones no han dicho nada, como si no existiera, a pesar de que es clara su intención de trascender a los partidos, y de esta manera los duenos del dinero erigirse en gobierno.
Quizá el hombre más rico del mundo ya ve que el modelo neoliberal, como en los países del primer mundo, a llegado a su limite y ahora sus empresas de servicios no le dejan suficiente ganancia por lo que puede estar preparando su paso al control de empresas industriales, que fabriquen productos y no sólo los venda, puede ser que prevea convul-siones sociales debidas a la casi nula productividad del país, y por eso esté erigiéndose en el caudillo de la burguesía.
Si la tribialización de la política ha permitido que personajes como la tigresa o pancho cachondo fueran legisladores, y el Dr. Simi haya tenido aspiraciones presidenciales, como no habremos de ver a Carlos Slim, Emilio Azcarraga o a Ricardo Salinas Pliego dirigiendo la política de éste, el país de las maravillas y el surrealismo, donde los tra-bajadores (o sea los pobres) subvencionan a los patrones. Cuadro No 2.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), reconoció que en México hay una constante vio-lación de derechos derivada de las desigualdades; es uno de los países con mayor incidencia de pobreza extrema y solo 55% de sus trabajadores tiene seguridad social. La CEPAL destaca el hecho de que un amplio contingente de individuos ".no logre acceder a un conjunto básico de satisfactores. por la existencia del. círculo vicioso de reproducción de la pobreza". Pero considera más dramático aún la ".violación de derechos derivada de las desigualdades, cuando estas determinan la posibilidad de sobrevivencia en los prime-ros anos de vida" . Por otra parte cifras de la misma institución mostraron que de 1992 a 2000, México registró un aumento de casi uno por ciento en el nivel de pobreza extrema. Esta institución considera a las personas que viven con menos de un dólar al día en el rango de la pobreza extrema. En México el número de habitantes que se ubica en tales condiciones alcanza 20 millones de personas. Es decir, alrededor del 20.3 por ciento de la población total del país vive en pobreza extrema. Por último, sos-tiene que: ".El país requiere de una tasa anual de crecimiento económico adicional de 3.1%, (actualmente es de 2.1%), con el fin de lograr cuando menos 5.2% para alcanzar una efectiva reducción de la desigualdad social..."
Los Caníbales
Al trabajador de los servicios -y más el del sector público- es muy difícil ubicarlo como proletario, pero lograr que se asuma como tal, o que desarrolle conciencia de clase es bastante complicado. Se acerca más a la definición de lumpenproletariado, ya que no ocupa un lugar definido en el proceso de producción y tiene diferentes desvia-ciones morales, manifestándose principalmente en actos de corrupción y engano, de ahí que siempre se ha considerado al trabajador de gobierno como flojo y corrupto, características, éstas, del lumpen. Es bastante deplorable ver a grupos de trabajado-res, y representantes sindicales, haciendo plantones o largas filas de solicitantes para que la autoridad les conceda su "retiro voluntario"; ante esas expresiones qué se puede pensar de esos trabajadores ?no acaso están rindiéndose y buscado la salida individualista, perjudicando a sus companeros?
Los cambios operados en las relaciones laborales afectan de diferente forma a los trabajadores mexicanos. Las establecidas con el Estado se han venido transformando para, según el gobierno, lograr una mayor productividad, adelgazando el aparato buro-crático con la cancelación de plazas, con el retiro voluntario, y la contención salarial.
En cuanto al contexto social, al ir perdiendo poder adquisitivo los trabajadores Empe-zaron a convertirse en comerciantes, en los centros de trabajo prolifera la venta de todo tipo de artículos por parte de los empleados; otros a sustraer materiales. Los empleados de gobierno, a gestionar los servicios de la propia entidad pública, los pro-fesionistas se "piranean" a los posibles clientes. Los cesantes salen a engrosar las filas del comercio ambulante callejero con lo que se hace más evidente su carácter lumpen.
Y que decir de los trabajadores que se ofenden si se les insinúa que hagan tal o cual actividad y contestan diciendo: "esas no son mis funciones" o "eso a mi no me toca".
Eluden su responsabilidad y nula participación sindical, con la conocidísima frase: "ellos hacen como que me pagan, yo hago como que trabajo".
Es bastante danino que con el argumento de defensa de la Seguridad Social, lideres sindicales vitalicios propongan crear una Afore Pública reclamando participación en las ganancias. Ésta es una propuesta lumpen por su origen y orientación económica indivi-dualista, ventajosa y gandaya; que al trabajador le ofrezcan un sobresueldo por che-car a la hora estipulada en el contrato (o CGT), es un acto claramente inmoral por ambas partes: el trabajador aceptó los términos del contrato -en todo caso puede pelear y negociar para modificarlo- y el patrón claramente induce a cometer un acto inmoral pues el estimulo ofrecido genera falsos conceptos de disciplina y honradez.
El tener a personas sin preparación en política y economía como representantes sin-dicales, genera entre ellas una serie de confusiones en detrimento de los trabajado-res. Pues equivocan el campo de confrontación, suponen luchar contra un enemigo in-vencible, no ubican a sus amigos y se vuelven cómplices de los enemigos. Además la actividad sindical en países como México, se torna compleja por las múltiples interven-ciones del imperialismo y por las diferencias entre los miembros de la burguesía.
Esta complejidad se ve reflejada incluso en la confrontación de clases, dando por resultado acciones y resultados a veces inesperados, y la imposibilidad de prever el desarrollo de la misma.
Por ejemplo, la nueva Ley del ISSSTE es parte de las reformas estructurales del Es-tado, de hecho es el inicio de la reforma laboral, es la auténtica confrontación de clases antagónicas. Se ha perpetrado una agresión mayúscula, sello de la arrogancia del poder instituido, sin embargo la mayoría de representantes sindicales guardaron un silencio cómplice y se molestaron por las acciones que algunos emprendimos. Los Comités Ejecutivos Nacionales, además de ser cómplices de los tecnócratas en el poder, se han distinguido por su sometimiento y colaboracionismo, actitudes que han permeado a los representantes seccionales, quienes sólo persiguen sus intereses más inmediatos: plazas para sus recomendados, su parte de las cuotas sindicales, una licencia, en fin lo pedestre. Se olvidan o desconocen lo trascendente, por eso están enfrascados en cosas nimias, perdiendo el tiempo, o mejor dicho haciendo lo único que saben hacer, dejarse "maicear" por las autoridades.
Los trabajadores, por la evidente falta de Proyecto Sindical, no hemos sabido enfren-tar las políticas de Ajuste Estructural y no existe un programa de lucha para detener el desempleo, la precarización y el bajo poder adquisitivo de los salarios. Tampoco nos hemos planteado la alianza trabajadores usuarios, mediante una estrategia que nos permita elevar la calidad de los servicios que brindamos, para generar confianza y una corriente de opinión favorable en nuestros usuarios.
Desde 1982 se ha venido desplazando a los trabajadores por las companías subrogadas en las que los funcionarios tienen invertido bastante capital.
Se ha permitido la privatización de varias áreas de trabajo y subrogación de los servi-cios de intendencia, vigilancia, jardinería, mantenimiento, entre otros. Ocupar a esas companías resulta mucho más caro que si esos servicios se realizaran con personal propio; además a sus trabajadores se les contrata con salario mínimo general, sin prestaciones ni seguridad social. Ante esta forma de precarización del trabajo y pri-vatización, tanto representantes como bases no han querido hacer absolutamente nada, argumentando que no tienen "información oficial".
Por otra parte, el problema de las contrataciones ilegales debe ser analizado más a fondo, ya que el trabajo es realizado por este grupo de empleados mientras que el personal de base se dedica a echar la güeva, exigiendo a esos trabajadores el máximo desempeno y total entrega. Se les niegan los más elementales derechos, llegando al extremo de escamotear la Seguridad Social, incluso a trabajadores del sector salud, contratados bajo esos esquemas. Es bastante reprochable que los trabajadores de base transfieran toda la carga de trabajo a ese tipo de empleados, que no pueden oponerse pues, sin importar su preparación y capacidad, pende sobre ellos la amenaza constante del despido, !!Ya tienen más que suficiente con el patrón!!
Los caníbales están en todos lados, aún en los autonombrados gobiernos democráticos, atentos a devorar a las instituciones públicas y a sus companeros, a los que les niegan la estabilidad laboral y la seguridad social, violentando la normatividad laboral, para que los consideren una opción de gobierno de izquierda moderna. Las formas ilegales de contratación que se ocultan, como en el caso del Gobierno del Distrito Federal, bajo una supuesta lucha contra la corrupción del personal de base, provoca en los nue-vos trabajadores (contratados al margen de la Ley) un comportamiento individualista, pues no tienen el mínimo sentimiento de solidaridad con sus iguales, ya que se sienten personal de confianza y por lo tanto con funciones de mando.
A pesar de que a todos los ha afectado el desempleo y han estado en varias ocasiones con ese problema, no se unifican y buscan de manera individual su acomodo en las nue-vas plantillas, mostrándose indiferentes ante el infortunio de los designados, por el arbitrario en turno, a perder el empleo, incluso evitan ser vistos junto al que ha sido senalado eludiéndolo en todo sentido.
Aunque la relación laboral es del todo precaria no se sienten agredidos por el patrón, !!sino agradecidos!! Esto es consecuencia de la feroz lucha que dan por eliminarse, unos a otros de los diferentes puestos y plazas laborales. No vacilan en denunciar a los que deberían ser sus companeros. El desconocimiento de la normatividad laboral de esta gente los hace más proclives a buscar la salida individualista, ya que sienten que reciben un favor de quien los invitó a trabajar.
Su recelo hacia sus companeros, sólo por proceder de otra corriente, o hacia los tra-bajadores de base, a los que considera representantes de otra forma de organizar la administración pública, los vuelve agresivos y gandayas, pero cobardes al no atreverse comentar de frente y abiertamente las supuestas diferencias.
Son individuos que difícilmente pueden ser considerados como trabajadores en el sen-tido formal de la palabra y como categoría económica, ya que ni siquiera se establece una relación laboral como la definida en la Ley Federal del Trabajo.
Otro factor por el que pierden su categoría de trabajador, es que son muy flojos, sólo fingen que hacen mucho y se agitan y se ponen en movimiento "para aya y para acá", pero realmente hacen bien poco. Mantienen su carácter lumpen a pesar de estar tra-bajando en la administración pública ya que el trabajo es muy ligero, tanto que casi pierde su característica intrínseca: transformar la naturaleza. La disciplina esta muy relajada o casi o existe porque todos están inmersos en su individualismo.
El paradigmático ejemplo del gobierno del Distrito Federal, tanto en sus dependencias centrales como delegacionales, debe ser analizado a profundidad pues no se está ad-ministrando bien, es evidente la falta de oficio de gobierno.
El que supuestos companeros de partido se comporten como el peor de los patrones, arbitrarios y prepotentes con los trabajadores que proceden de su propio organización y en cambio con los trabajadores de base, a los que dicen combatir, se muestren sumi-sos e incapaces de estructurar una política adecuada para con ellos, es debido a que los puestos de mando son repartidas como botín político entre las diferentes corrien-tes de expresión del partido.
?Qué Hacer? Propuestas para la discusión
Las nuevas formas de organización de los procesos de producción, en donde intervine con mayor intensidad el factor multinacional, es clara muestra que para enfrentar es-ta realidad es necesaria la construcción de grandes organizaciones de los trabajado-res, con fuertes relaciones internacionales y de sólida presencia nacional, donde defi-nitivamente se destierre el corporativismo y se consolide la independencia y autonomía de los sindicatos. Sin embargo, la atomización de la clase trabajadora es la realidad.
Ante los trucos que "legalizan" la precarización del empleo, los trabajadores no han querido hacer absolutamente nada. Al parecer hemos llegado al punto que buscaba el Estado: no habrá respuesta organizada, porque la mayoría de los trabajadores están en una actitud de franco abandono, y otros se han vuelto unos comodinos y aprovecha-dos, verdaderos caníbales.
Como trabajadores del sector público, debemos con toda honestidad analizar a la luz del marxismo, las características actuales de nuestros centros de trabajo y de nues-tros companeros, para tener un acercamiento a los factores que definen a nuestra clase: la ubicación que tenemos en el proceso de producción, qué hacemos realmente, cuánto ganamos, que relaciones establecemos con la patronal y con los charros y si acoso cometemos actos de corrupción o agandaye que denoten una moral poco sólida. Son los elementos que nos indicaran si es que estamos desplazándonos de una clase social a un estamento en descomposición.
Sea cual fuere el resultado aceptarlo con responsabilidad y mejor aún, asumirnos con todas sus consecuencias como parte del proletariado y empezar a transformar nuestra miserable y triste realidad.
Los trabajadores al servicio del Estado (trabajadores de gobierno como dice la gente) podemos ser un sector fundamental en la lucha de clases en contra del imperialismo por varios factores: tenemos estabilidad en el empleo, una aceptable protección labo-ral, no sufrimos tanto hostigamiento, podemos movernos con relativa libertad dentro y fuera de nuestro centro de trabajo; pero sobre todo hay una rica tradición de lucha que esta manifestándose contra la nueva Ley del ISSSTE.
Si dejamos atrás inercias del pasado, como que nuestras diferencias de estilo se superpongan a nuestros intereses e ideología de clase, y abandonamos vicios laborales que tanto nos han desprestigiado, podemos constituirnos en un referente para la mayoría de los trabajadores, aún de aquellos que no cuentan con ninguna protección sindical ni prestación laboral (los precaristas).
Aún y con la no concluida lucha por abrogar la nueva Ley del ISSSTE, la participación no debemos buscarla con grandes contingentes movilizados, está será dada sólo por los grupos de activistas con experiencia en luchas prolongadas.
Teléfono: 04455 1297 7002
Correo electrónico: david-diaz5405@hotmail.com
Este concepto del marxismo-leninismo esta plenamente vigente y mientras lo neguemos no encontraremos respuestas lógicas al sometimiento y dependencia económica.
Estados Unidos es una clara muestra de la fase superior del Capitalismo; es en los hechos un imperio más violento y arbitrario que el romano. Hoy el sector que dirige los destinos de ese país y en cierta medida del mundo, es el más conservador y fundamentalista de la burguesía gringa.
El tropiezo del Oficial Mayor del GDF, en 2005, al afirmar que 275 mil trabajadores del DF se quedarían sin vales de fin de ano. Evidenció que hay unos 165 mil trabajadores contratados ilegalmente, ya que el STGDF a manifestado representar a 110 mil trabajadores agremiados al mismo. La Jornada 29 de diciembre de 2005.
Carta a la Opinión Pública. Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México. La Jornada, jueves 23 de agosto de 2007. página 9.
Tomado de la Jornada. Martes 21 de marzo de 2006, página 24. La protección social de cara al futuro: acceso, financiamiento y solidaridad. CEPAL, informe a los países miembros.
Milenio Diario. Miércoles 15 de febrero de 2006, página 22
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